Ciudad

El defensor adjunto de la Ciudad, Claudio Presman dialogó con LNW Ciudad

LNW Ciudad dialogó con Presman, ex legislador y actual defensor adjunto del Pueblo. En un bar de la Capital Federal, nos dio su visión del estado de la Ciudad, y qué le está faltando para ser una ciudad más habitable.

Por Pablo Varela

La semana pasada se firmó  un convenio con el Garraham.   ¿Cómo ve el estado de la salud en la Ciudad?

La salud no está bien, en líneas generales, producto entre otras cosas de que en la Ciudad transitan muchas personas, y los hospitales públicos atienden muchos ciudadanos de todo el país. Me da la sensación que desde la Defensoría debemos ayudar a todos porteños y no porteños a que haya vínculos más fuertes con la atención a la salud. Los que menos tienen son los que más utilizan el sistema de salud. Hay lamentablemente alguno que plantean que solo hay que atender a los ciudadanos de la Ciudad, nosotros creemos que tenemos un Estado único y que no hay porteños, cordobeses, santiagueños, somos todos argentinos.  Particularmente con el Garraham, en el contexto del lanzamiento de la nueva imagen de la Defensoría, buscamos el acercamiento de los ciudadanos a los centros de salud y de la seguridad. Abrimos una sede en Retiro para dar asistencia a quienes tiene en problemas, a sus derechos vulnerados, para que tengan un lugar donde hacer una denuncia. Estamos abriendo centros en algunas villas para que el ciudadano pueda denunciar, decir lo que le pasa, y de esa manera interactuar y poner la Defensoría en las calles. Tenemos un proyecto que va a tardar años, pero que es el de instalarnos en las comunas para tener mayor contacto con las ciudadanos y que la gente sepa que la Defensoría está para a la defensa de derechos públicos y privados.

¿Crees que la desatención de la salud tiene que ver con cuestiones presupuestarias o bien con una visión ideológica que tiende a desatender la salud pública?

Creo que a esta altura hay un poco y un poco. No creo que sea una cuestión “ideológica” a pesar de que hay una visión más privada de lo público, que pública de lo privado, pero creo que tiene que ver con una forma de analizar la política desde un lugar presupuestario. Estamos para acompañar las buenas cosas, y criticar las malas, pero principalmente para que el ciudadano sepa que hay un lugar donde alguien lo atiende, lo escucha, y puede ayudarlo a presentar una queja.

Vamos al terreno del juego. La diputada Gorbea presentó un proyecto relacionado al tema, Ud. ha escrito un artículo recientemente un renombrado matutino. ¿Cómo ve la cuestión?

El tema del juego en la Ciudad es complicado. El juego no tiene ningún control en la Ciudad. Fui diputado cuatro años y nunca acompañé y siempre solicité explicaciones de por qué no pagaban los impuestos que tenían que pagar, cuáles eran los permisos, la confusión entre Nación y Ciudad, cuáles son las competencias, quien paga y quien no, quién controla cada una de las máquinas. Es raro, no quiero acusar injustamente, pero es raro.

¿El juego en la Ciudad tributa cero pesos?

Tributa muy poco, incluso tiene una concesión dada por Lotería Nacional hasta 2032, pero la Ciudad no dice nada y a final de año votaron una extensión del convenio. Lo cierto es que el tema del juego es complicado, porque pega en los sectores más vulnerables de la sociedad, la gente se termina tal vez gastando todo lo que tiene, y me parece que ahí tiene que haber un control. Nosotros presentamos un proyecto que fue vetado por Macri que por ejemplo prohibía los cajeros adentro de las casas de juego. No pedíamos sacer los que están, pero al menos que no se pongan más como mecanismo de control. Sobre la Avda. Libertador han puesto un semáforo para doblar especialmente. Esto es parte de un política que termina afectando a los ciudadanos. Hace poco se vetó otro proyecto de auto-exclusión. La ciudad de Buenos Aires, es el lugar del mundo donde más máquinas de juego hay.

Y en el tema salud. ¿Cómo hay que encarar la ludopatía?

Políticas de prevención y atención, donde hay lugares donde el ludópata se pueda tratar. Es reconocida por la Organización Mundial de la Salud como una enfermedad. La gente entra y no puede salir. Hay dos seminarios de los que voy a participar, uno en la legislatura otro en el congreso de los cuáles voy a participar porque hay un gran preocupación. La idea nuestra desde la defensoría, y desde la política es blanquear el tema de la ludopatía.

Ud. como legislador presentó muchos proyectos relativos a la educación. El bloque FA-UNEN presentó un proyecto para hacer una evaluación del estado de la educación…

Hay problemas hoy con la educación. Hubo problemas de previsibilidad en las políticas con respecto a las vacantes, un problema grave con las aulas container. Tiene que ver con lo que hablábamos antes de la salud pública, la educación pública no se negocia. Hay que tener muy claro lo que hay que hacer. En relación al Instituto de evaluación educativa no estoy en condiciones de opinar, dado que soy el defensor adjunto. Sí te puedo decir que cuando fui legislador nos opusimos y fuimos muy criticados, aunque siempre defendimos a la educación pública como concepto ideológico. También puedo decir que todo cambio en el ámbito educativo no puede ser solo producto de una negociación en la Legislatura, tiene que haber participación de toda la comunidad educativa. Solo con diálogo se puede resolver ese tipo de problemas. No he visto el proyecto de FA-UNEN, tal vez sea bueno, pero creo que si el proyecto no tiene el acuerdo de todos los sectores involucrados estamos en un problema.

Como defensor adjunto estuvo cumpliendo el rol de cronista en el acto conmemorativo de los 20 años de la AMIA.  ¿Cuál es tu parecer como argentino y miembro de la comunidad judía?

Independientemente de mi condición de judío, me siento como todos los argentinos, 20 años sin justicia es mucho tiempo. Y no es solamente 20 años sin justicia, sino 20 a los sin tener un camino de saber que se va para algún lado. El memorándum, fue un mamarracho, (yo no adjetivo conductas), lo que si digo es que no servía para nada y que la Presidenta forzó llamando a extraordinarias como si fuera una solución, pretendiendo llevar a los jueces y fiscales argentinos a Irán. Imaginate un juez en un Estado religioso como el de Irán dictando una prisión preventiva; no parece que vaya a poder pasar. Por lo que considero que hay que retomar el camino de la justicia, tomar las pistas. Pasaron 8 gobiernos, hay 85 víctimas, mucho familiares, compatriotas bolivianos que perdieron sus vidas, fue un ataque al corazón de la República Argentina. Como país merecemos justicia, no hay otro camino que el esclarecimiento del pasado para tener un futuro mejor.

¿Hoy se está más lejos que nunca de esa justicia?

Yo creo se está lejos. Creo que hay que dejar trabajar seriamente a la justicia sin presiones ni de un lado ni del otro. No hay que tomar a la AMIA como una bandera de la política hay que buscar justicia y prevención para el futuro. Pasaron muchos años, 20 años es mucho tiempo.

¿Qué crees que le está faltando a la Ciudad?

Una política de salud fuerte, una política educativa fuerte y reclamar con mucha más fuerza la autonomía de la Ciudad, para poder solucionar todos los temas, sobretodo aquellos que más preocupan como la inseguridad.