Politica

La referente de Salud en el equipo de Lammens fue ministra de Vidal

Se trata de Zulma Ortiz que fue funcionaria de Salud bonaerense, duró un año en el cargo y renunció en 2017 en tensión con la gobernadora María Eugenia Vidal.

Zulma Ortíz llegó a ser ministra de salud bonaerense de la mano del empresario y ex vicejefe de Gabinete, Mario Quintana (quien creó Farmacity) y se fue en medio de una fuerte polémica con la gobernadora María Eugenia Vidal.

Aunque no hay confirmaciones oficiales, trascendió que Ortíz dio el saltó y se transformó en la voz autorizada en temas de salud del candidato kirchnerista en la Ciudad del Frente de Todos, Matías Lammens.

El dato sobre su cercanía a Lammens había sido publicado hace un mes y medio en Infobae pero ahora se sumó de manera orgánica a la campaña del hombre fuerte de San Lorenzo como la referente del área. +

“Tiene relación directa con Matías, trabaja con nosotros como asesora, le mandan las consultas sobre salud a ella y están en diálogo permanente respondiendo temas de su área”, cuentan en el comando de campaña K porteño a Perfil.

“Matías le tiene aprecio, respeto intelectual, y en algún momento hasta se rumoreó que podía ser candidata a vicejefa de Gobierno porteño”, agrega la misma fuente peronista. Y concluye que el vínculo es directo con Lammens, quien podría llevarla de ministra si, en un hipotético caso, diera la sorpresa y ganara la Ciudad.

Tropiezos

Uno de los principales encargos de la Gobernadora a Ortiz mientras ocupaba el cargo de ministra, según un informe elaborado por La Tecla,  fue poner en funcionamiento el SAME bonaerense con una celeridad que la ministra no pudo cumplir. Ello llevó a la designación de Gabriel Sánchez Zinny como coordinador del centro de emergencias. En poco tiempo, el ahora ministro de Educación empezó a cerrar acuerdos con los municipios y activó el programa como Vidal esperaba.

Otro de los conflictos importantes entre el ministerio y calle 6 se suscitó cuando Ortiz anunció que pasaría a planta permanente a 400 residentes, sin tomar en cuenta que había becarios y plantas temporarias que pedían ese beneficio. Desató un conflicto cuyas consecuencias todavía subsisten. La propia gente de la Dirección de Hospitales se puso del lado de los becarios.

El programa “Quiero ser Residente” se anunció con bombos y platillos, pero fue otro fracaso de la gestión. Se firmaron convenios con los municipios para que los intendentes ofrecieran un paquete de beneficios a médicos jóvenes y que éstos se instalaran en el interior provincial, donde la falta de profesionales en varias especialidades es preocupante. Sin embargo, la materialización del programa no se pudo llevar adelante de acuerdo a las metas trazadas.

A Ortiz le costó en todo momento poner en marcha la gestión, y el único reconocimiento que tuvo siempre fue su nivel académico, que no le alcanzó para retener subsecretarios y directores, más allá de un reducido núcleo incondicional que ahora la acompañó en el portazo. Su paso por la cartera de Salud estuvo lejos de la idea de Cambiemos, precisamente, la de cambiar ciertas cosas.

Por errores propios y por falencias fundamentalmente económicas, la salud de la Provincia no logra salir de la crisis en la que está sumergida desde hace años. La situación de los hospitales, salvo excepciones, se agrava por la falta de médicos y la reiterada carencia de insumos, una problemática de tiempos remotos que la gestión actual no logró revertir. Zulma Ortiz dio el portazo y dejó una pesada herencia, que ahora pone a prueba al joven Andrés Scarsi.