Funcionarios, dirigentes y celebridades estuvieron en el edificio, ubicado en Parque Patricios. La disputa Michetti-Rodríguez Larreta, latente en el lugar.
Con una marcada defensa de la gestión en el sur de la ciudad de Buenos Aires y con la interna por la sucesión porteña al rojo vivo, el jefe de Gobierno, Mauricio Macri, inauguró hoy la nueva sede gubernamental en Parque Patricios, con la presencia del célebre arquitecto británico Norman Foster, ideólogo del edificio.
El gabinete en pleno, funcionarios y dirigentes del PRO, periodistas y celebridades -sorprendió la presencia de Marcelo Tinelli, quien apareció por una puerta lateral a diferencia del resto de los invitados y se reunió con el líder del PRO a solas- dieron el presente en el imponente edificio, que albergará a 1.500 empleados. Desde temprano, Foster contempló la obra desde el último piso del lugar.
Tras el discurso, y luego de un video institucional, Macri dejó que los cientos de invitados y dirigentes tomaran partido por la interna entre Horacio Rodríguez Larreta y Gabriela Michetti, los dos aspirantes a sucederlo, que hace semanas se sacan chispas. Después de agradecer al diputado Federico Sturzenegger, ex titular del Banco Ciudad, y al ministro Daniel Chaín, el líder del PRO ensalzó la figura de su actual jefe de Gabinete. El auditorio estalló en una ovación. Muy diferente al tibio aplauso que recibió Chaín, uno de los tres ministros identificados con Michetti. La cara de la senadora, presente, muy cerca de Macri, se transformó.
Durante su breve discurso, el ex presidente de Boca resaltó además las cualidades de la nueva sede -en línea con Foster, en un claro inglés- y destacó el gesto del Banco Ciudad, cuyos empleados y autoridades debían ocupar el lugar desde un primer momento, de prestar el edificio. En realidad, Macri abona un alquiler mensual por las instalaciones.
