La distancia entre los tres primeros candidatos de la encuesta se achica. El dato central es saber quién saldrá segundo para aspirar a un eventual ballotage.
Si las elecciones a presidente fueran hoy, Sergio Massa, obtendría el el primer puesto en la primera vuelta, aunque debería enfrentar un ballottage.
Los datos surgen de una encuesta realizada por González/Valladares/MGMR. El dato más sorpresivo del relevamiento surge en el segundo puesto. Aunque el gobernador bonaerense, Daniel Scioli, se mantiene como escolta, en lo que los encuestadores denominan un empate técnico, asoma el jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri. Más atrás están el diputado nacional radical Julio Cobos; el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota; y el líder del Partido Obrero, Jorge Altamira.
Los candidatos que se toman en cuenta para esta nota, son los ganadores de una eventual primaria (PASO), por lo que aparece solo un candidato por espacio. Scioli ganaría la interna oficialista y mientras que Cobos la de Unen. Massa y Macri, no tienen con competidores dentro de sus espacios.
Un dato insoslayable de la encuesta es que dentro de la interna oficialista, el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, compite palmo a palmo con Scioli. Randazzo viene en ascenso a partir de su gestión al frente del Ministerio de Transporte. En su entorno se ilusionan con que la jefa de Estado baje a los otros precandidatos y lo deje competir solo con Scioli, en una muestra de apoyo, para cautivar a los fieles seguidores del Frente para la Victoria, ya que cree que da la imagen de ser del riñón K a diferencia del gobernador.
El dato más destacado de la encuesta es el crecimiento de Macri. Su alza tiene que ver en buena medida con la ayuda del Gobierno nacional, que lo coloca como rival a vencer y lo hace partícipe de actos conjuntamente con la Presidenta.
Hace apenas cuatro meses atrás, Macri llegaba al 16,5%. Su imagen fue subiendo, hasta llegar a un empate técnico con Scioli. El gobernador ahora tiene una doble preocupación: ganar la interna K y dejar atrás al jefe de Gobierno porteño.
Tanto Massa como Scioli han demostrado en los últimos meses una leve caída en su intención de voto. El diputado del Frente Renovador había arrancado con todo con su campaña en contra del Código Penal, que cosechó mucho apoyo de la sociedad, a tal punto que logró que el debate dentro del oficialismo se paralizara. Pero luego se estancó. El deslizamiento no fue brusco, pero perdió un par de puntos necesarios en una competencia muy reñida.
Massa está enfrascado en una feroz disputa interna dentro de su espacio para saber quién será su candidato a gobernador, al tiemo que habla sobre cómo solucionar los problemas de la Argentina.
Scioli acaba de lanzar su candidatura. Le manifestó públicamente. En diálogo con al prensa, criticó la gestión de Macri, consciente, quizás, de que el jefe de Gobierno porteño se le acerca y mucho en los sondeos. Scioli deberá elegir si polariza con Macri o con Massa.
Pese a su caída, Massa mantiene su primer lugar, tras las elecciones de octubre pasado. Su rival de entonces, Martín Insaurralde, habría decidido su pase al massismo, después de haberse sentido “despreciado” por el oficialismo.
Pero su llegada al Frente Renovador genera conflicto con otros dirigentes. Insaurralde apuesta a la Gobernación, igual que Darío Giustozzi y Felipe Solá.
En la Casa Rosada apuestan a que el candidato que surja de la interna gane en primera vuelta porque, dicen, no tendrán chances en un eventual ballottage. Las encuestas que manejan en el Gobierno indican que el 50% de la gente no quiere votar otra vez a un kirchnerista para la presidencia. Es la masa de votantes que se inclina a favor de un cambio de ciclo.
