A cuatro años del siniestro que costó la vida de 52 personas y 700 heridos, sus familiares realizan un acto conmemorativo.
“En diciembre se fue un gobierno que se autoadjudicó el poder de diferenciar a las víctimas de cada tragedia, según elogiasen o no a las autoridades de ese momento”, dispararon los representantes de los familiares de los muertos y heridos. “Quienes no lo hicimos sufrimos el silencio y el abandono”, lamentaron.
“Queremos delitos imprescriptibles, penas implacables y que les incauten todos los bienes mal habidos, cárcel común desde la condena en primera instancia para todos los responsables”, reclamaron públicamente. “Que nunca más puedan presentarse a un cargo electivo”, apuntaron.
En tanto, se refirieron puntualmente al empresario Mario Cirigliano y a los ex interventores de la CNRT, Pedro Ochoa Romero y Antonio Eduardo Sícaro, quienes fueron absueltos. “Intentaremos que en las próximos instancias judiciales las absoluciones sean revisadas y anuladas”, adelantaron, al calificarlos como “partes integrantes de la estructura corrupta que desde el Estado amparó a los empresarios”.
Los padres de Lucas Menghini Rey consideraron que los funcionarios implicados “no son delincuentes comunes, son peores porque no sólo le causan daño a la víctima sino a toda la sociedad”.
De cara al futuro, en el documento se incluyó un pedido a la nueva administración que encabeza Mauricio Macri: “La necedad le impidió al kirchnerismo escuchar nuestros reclamos. Esperamos que el nuevo ministerio de Transporte haga las obras que faltan y que escuchen a los que saben, que son los trabajadores, lo usuarios que viven el ferrocarril como propio”.
El secretario de derechos Humanos, Claudio Avruj, estuvo presente en el acto y destacó la lucha de los familiares de las víctimas de la tragedia de Once. “Vamos a ayudarlos y acompañarlos en todas las cosas que nos pidan, entendiendo la independencia de la Justicia”, prometió.
