El bloque conducido por Tomada, rechazó la ampliación presupuestaria y la autorización a toma de deuda por parte de Larreta.
Desde el Bloque de Unidad Ciudadana de la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires rechazaron el proyecto del Poder Ejecutivo que solicitó la modificación del presupuesto porteño en más de $23 mil millones y el pedido de autorización del gobierno para endeudarse en moneda extranjera por U$S 300 millones.
Durante su intervención el presidente del bloque, Carlos Tomada, repudió la falta de tiempo que tuvo el debate de ambos proyectos en las comisiones, desnaturalizando el rol de la Legislatura. “Habrá que revisar qué nos quieren decir cuando hablan del respeto por las instituciones” manifestó.
Desde Unidad Ciudadana remarcaron que el Gobierno de la Ciudad va por la modificación presupuestaria porque el presupuesto original estaba confeccionado bajo supuestos irreales, algo que había sido advertido en su momento. Y anticiparon que la ampliación actual también quedará desactualizada en algunas semanas.
En este sentido Tomada consideró que “este proyecto implica la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, ya que la masa salarial de la Ciudad caerá cerca del 3% como mínimo, pero no se puede saber si ello impactará más sobre docentes, médicos, policías o sobre el resto de los empleados municipales, porque nada se aclara.”
Al mismo tiempo votaron en contra del pedido de autorización para un nuevo endeudamiento por U$S 300 millones, el cual aumenta un 10% el stock de deuda y se realiza sin explicar qué pasó con el financiamiento que ya estaba previsto para las obras a las que se destinarán los fondos.
Por otra parte cuestionaron la habilitación para solicitar préstamos a privados, quienes otorgan los préstamos sin importar el destino de los fondos. “Podrían utilizar esos fondos para financiar gastos corrientes, y no sería la primera vez que lo hacen” advirtió Tomada.
Finalmente, desde el bloque se remarcó que la necesidad de un nuevo endeudamiento surge como consecuencia del ajuste llevado adelante por el Gobierno Nacional al dejar de financiar obras que estaban comprometidas con la Ciudad.
