El diputado porteño del Bloque Peronista se mostró crítico de la empresa. Señaló a La Noticia Web Radio por Urbana BA que el fallo que en primera instancia que lo declaró legal sucedió hace un mes y que su difusión actual “podría tratarse de una operación mediática”. Si bien no hay delito penal, no significa que sea legal”, agregó.
El diputado porteño del Bloque Peronista, Claudio Palmeyro, se mostró crítico de la actuación de la empresa en el país. El hombre del taxista Omar Viviani en la Legislatura señaló en el programa La Noticia Web por Radio Urbana BA, que el fallo que en primera instancia que lo declaró legal sucedió hace un mes y que su difusión actual “podría tratarse de una operación mediática”. Si bien no hay delito penal, no significa que sea legal”, agregó.
¿Esto ya fue apelado por el sindicato de taxistas?
Sí. Es un fallo de varias semanas, debe tener un mes.
Pero trascendió hoy…
Trascendió hoy, fue un fallo de primera instancia y fue apelado por los abogados del sector taxista y se encuentra en la Sala V de la Cámara del Crimen. Sorprendió que tanto tiempo después se hiciera la aparición mediática como si se tratara de algo nuevo. Uno puede llegar a pensar que se puede tratar de una operación mediática de esta empresa que suele tener estas formas de manejarse y comunicar o talvez con la intención de generar algún tipo de presión sobre la Cámara.
¿Cuáles son los argumentos de la apelación? ¿Por qué no pueden convivir el taxi con UBER?
La discusión no se da por el servicio que paga o cumple, porque es política de la empresa. Si tuviera como política el querer adaptarse e iniciar un nuevo modo de transporte en la Ciudad, lo primero que tendría que haber hecho es inscribirse en la Ciudad, sacar un número de CUIT en la AFIP, ver la normativa. Ni siquiera se registró. Tiene seguros de transporte particular y no de personas transportadas. No es el problema la aplicación, la tecnología siempre aporta cosas positivas. Es una empresa que opera así en el mundo. No se registra, no se inscribe; es más, hoy tomás un vehículo de esas características, ninguno va a cumplir con ningún requisito de habilitación. Ni el conductor que puede ser que no tenga ni registro profesional, ni el vehículo que no va a contar seguro de personas y la propia verificación del automotor. En el momento de hacer la operación la empresa, saca el 100% del viaje sin tributar ni un solo peso en el país.
El fallo plantea que la existencia de UBER “no es delito”. Pero usted dice que la empresa ni siquiera quiere hacer los trámites que corresponden en la municipalidad.
El fuero que se expidió en este caso, en primera instancia, fue el fuero penal. Quiere decir que no hay delito penal; pero en el mismo texto de ese fallo se habla de que es un “entuerto netamente judicial”. Si bien no hay delito penal, no significa que sea legal.
Ustedes lo que han planteado es la legalidad o ilegalidad de UBER
Claro. Hay distintas instancias y fueros. En el Penal entiende que no hay un delito penal. Pero también se están llevando acciones en el fuero económico y en el contravencional. La Justicia de la Ciudad en esto ha sido muy clara porque les bloqueo el uso de las tarjetas de crédito y sistemas de pago; al ENACOM que dé de baja la aplicación de UBER. Hay una parte de la Justicia que ya se ha expedido y ha sido clara en lo que tiene que ver con lo administrativo y lo contravencional. Hay contravenciones, hay coches que están llevando personas sin estar habilitados, igual que los conductores. En lo económico no se sabe qué pasa con la plata, que se va del país.
Respecto a las protestas, habría que tener cuidado en las formas, respecto a cualquier hecho de violencia con la gente que está en UBER.
El problema no son los conductores que realizan la actividad. Esto es muy parecido a la década del 90 cuando los que no tenían trabajo iban con su auto a una remisería y funcionaban como remís trucho. Estos son el remís trucho tecnológico de los 90. Algunos que tienen un auto y ven como una alternativa rápida de ganar algunos pesos. Esto tiene dos aristas: la ilegalidad e inseguridad para el pasajero y el mismo conductor porque si tiene algún inconveniente no va a tener el seguro o el pasajero va a accionar sobre él; y por el otro lado la competencia desleal.
