Politica

La guerra por el sello de la UCR porteña

El divorcio de los socios de Cambiemos a nivel porteño, abre una disputa de resultados aún no previstos. La utilización del nombre “Cambiemos”, formará parte de la contienda.

La Ciudad está caliente. Mientras muchas miradas se posaron en la provincia de Buenos Aires, en busca de información electoral, las definiciones vinieron del bastión PRO: la Ciudad Autónoma. La salida de Martín Lousteau de la embajada norteamericana, aceleró los tiempos, y precipitó a la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió a tomar definiciones: primero que no competiría en la “madre de todas las batallas”, luego, que sería candidata en el distrito más afín a su figura, la Ciudad.

Sin embargo, la no conformación del frente Cambiemos, y la insistencia por parte de “Guga” en competir en la Ciudad, abre un escenario de dimensiones desconocidas, y que podría herir gravemente al proyecto oficial. Si el PRO llegase a perder en CABA (su principal reducto), sería una catástrofe.

Pero al margen de las implicancias políticas, las hay también en el plano legal: el PRO junto a la CC ARI por un lado, y la UCR por otro, pelearán por la utilización del sello electoral “Cambiemos”.

Semanas atrás, la UCR tuvo en la ciudad de La Plata, su convención a nivel nacional. Al igual que dos años atrás (Gualeguaychú), los boinas blancas ratificaron el rumbo además de su pertenencia y alianza y al frente Cambiemos. El documento aprobado por unanimidad por la máxima autoridad partidaria dejó dos puntos que prácticamente parecen escritos para la situación de “Capital Federal”. Dice el artículo 2º, inciso 3º: “únicamente podrán denominarse ‘Cambiemos’ aquellas alianzas transitorias distritales que integre la Unión Cívica Radical”.

El otro punto de la convención nacional que marca la cancha a la situación porteña es el inciso 5º del mismo artículo 2º. Dice: “En aquellos distritos donde se constituyó ‘Cambiemos’ para las elecciones del año 2015, las actas constitutivas y reglamentos electorales para las elecciones del año 2017 deberán establecer las mismas condiciones que las acordadas en el año 2015 respecto a los requisitos de los precandidatos. En caso de que no se cumplan las condiciones establecidas en este inciso por expresa reticencia de las demás fuerzas que componen Cambiemos, la Unión Cívica Radical del respectivo distrito estará autorizada a constituir otras alianzas políticas siempre que adhieran a los acuerdos político-programáticos nacionales”.

De esta manera queda abierta la puerta a una disputa no solo de índole político electoral, sino también jurídico-legal por quién llevará el sello “Cambiemos” en la boleta de papel con la que volverán a votar los porteños, tras haber atravesado la experiencia del sistema BUE en 2015.

Mientras las huestes del “Coti” Nosiglia y Emiliano Yacobitti patalean y se quejan a través de las redes sociales acerca de la “PROscripción” a Martín Lousteau, el jefe de Gobierno ya hace campaña con los “lilitos” ex socios de Guga. ¿Cambiemos? ¿ECO? ¿Nuevos nombres de sellos electorales? La Ciudad, está caliente; la contienda electoral, apenas calienta motores.