El legislador porteño del peronismo conversó con radio Urbana BA. Analizó el presupuesto, criticó la nueva ley de subtes y dio su mirada acerca de la situación del peronismo.
Se está tratando el presupuesto 2018 en las comisiones. ¿Qué evaluación hacés del mismo?
Es un presupuesto enorme. 222 mil millones. Para tener un parámetro, el presupuesto de La Matanza tiene 6500 millones y tiene 2 millones de habitantes. La Ciudad tiene una gran capacidad presupuestaria, sin embargo tiene sus complicaciones; es un presupuesto a la baja, de ajuste. Lo presentan dentro de una lógica de la adhesión a la ley de responsabilidad fiscal de Nación. El presupuesto prevé una inflación muy baja, 12%, si bien puede ser más baja que este año. Es un presupuesto que va a la baja con lo que tiene que ver con vivienda. El oficialismo dice que tiene que ver porque en este año se avanzó mucho con las obras de la Villa Olímpica. Otra cosa es que aumentó el rol de la co-participación, casi 23%.
Dos preguntas en una: ¿Cómo viste la discusión por el subte? ¿Requería mayoría especial?
Sí, lo requería. Ellos hacen una interpretación donde dicen que hacen una diferencia entre espacio y dominio público. No es lo uno ni lo otro, lo que se está concesionando es la operación del servicio. Es un atrampa que la va traer problemas en el mediano y largo plazo. Además el dictamen que se votó tiene un montón de inconsistencias. Por ejemplo establece que SBASE una vez concesionado el servicio, va a establecer las pautas de calidad. Es decir, vamos a concesionarle a une empresa sin haber fijado cuáles son los estándares de calidad. No permitieron el debate, el debate fue a cuentagotas, vino una sola vez el presidente de SBASE a comentarnos que la decisión ya estaba tomada.
Este año no participaste en las listas. ¿Cómo ves al peronismo?
El peronismo tiene que darse un debate. Hay que darlo no solo en el contexto del peronismo sino pensando en lo nacional. Hemos sufrido una derrota recientemente y aún así hay una base electoral bien fuerte. Estamos ante una nueva etapa donde los dos tres componentes principales del peronismo deben idear una nueva idea hacia el futuro: uno es el kirchnerismo, el que yo integro y que tiene que discutir por qué perdimos la oportunidad de dar PASO en la provincia de Buenos Aires. El segundo componente es el peronismo vinculado a los gobernadores. Que me parecen que están atrasando, porque si proponen a Roggero para Defensor del Pueblo, no tienen mucha idea de lo que pasó en los últimos doce años. El tercer componente es el sindicalismo, y que deberá preguntarse cómo mejorar su capacidad de debate interno y su capacidad de defensa por lo que viene de la reforma laboral y de cómo achicar costos laborales.
Hubo una foto de Filmus, Solá y Santiago Cafiero. ¿Crees que el peronismo puede ir por ahí?
Eso está muy bien. Pero es un señal súper-estructural. Yo planteo un debate más profundo, las señales son buenas, son importantes, pero no es la gestualidad de los dirigentes. Hay cosas más importantes que tenemos que discutir. En algunos caso salir del sectarismo, en otras discutir como aggiornarnos, como defender a los trabajadores, como los gobernadores peronistas dejan de ser ejemplo de conservadurismo político.
