Luego de los conflictos sociales y a sabiendas de que no contará con el apoyo de los sectores de la oposición dialoguistas esperará a marzo para darle tratamiento al tema.
Luego de las prolongadas vacaciones, el Presidente de la Nación retomó sus actividades. Entre ellas, tuvo su primer reunión de gabinete y entre varias de las directivas que indicó estuvo la de que no haya sesiones extraordinarias y que, por ende, la ley de reforma laboral, de tratarse, se haga después de marzo.
El encargado de hacer pública la decisión de Mauricio Macri fue su jefe de Gabinete, Marcos Peña, a través de una rueda de prensa.
La ley que desde el gobierno habían enviado al Congreso en diciembre comenzó a perder peso de tratamiento luego del conflicto y la tensión social que generó el tratamiento y aprobación de la Reforma a la Ley Previsional. Más aún cuando sectores de la CGT que los apoyaban comenzaron a despegarse. Fue entonces cuando se propuso convocar a sesiones extraordinarias; pero esta alternativa también fue desechada luego de conocerse que el sector más dialoguista de la oposición no acompañaría. Incluso el mismísimo proyecto de ley podría correr esa suerte.
Incluso desde el oficialismo se baraja la alternativa de retomar la estrategia de avanzar en acuerdo con los distintos sectores como ya sucedió con los petroleros de Vaca Muerta o en la industria automotriz.
