Tras 8 días sin suministro, algunos sectores de la Villa 31 volvieron a tener agua pero ahora se echan la culpa entre Aysa, quien sostiene que el problema radicaba en el deterioro de la red operada por el GCBA, y el gobierno porteño que plantea una deficiencia en la presión del servicio.
Luego de 8 días sin suministro de agua, algunos lugares del Barrio 31 volvieron a contar con un servicio indispensable para prevenir el Covid-19, pero otros aún continúan sin abastecimiento en medio de una disputa política entre el gobierno nacional y el porteño.
Nacho Levy, de La Garganta Poderosa, desmintió esta situación: “Cuando dicen la situación está controlada son muchas familias que dejan la canilla abierta para llenar un balde”.
En diálogo con La Inmensa Minoría por Radio Con Vos, Malena Galmarini, titular de Aysa, había analizado la situación que vive el Villa 31. “Hay partes del barrio que tienen redes informales, otras que tienen redes formales deterioradas y hay un sector que no tiene red y el agua llega por mangueras que instalaron los vecinos”, aseguró.
Tras varias denuncias por “abandono de personas”, Aysa sostuvo que el problema no estaba en el suministro de la prestadora porque “llega hasta el límite exterior del barrio con suficiente agua y presión» y “la red interna, que construyó y opera el GCBA, no está en condiciones, y por eso no es posible que el agua llegué de forma eficaz”.

“Hay un montón de barrios en esta situación. Ojalá fuera solo el barrio 31. Argentina tiene servicios de agua y cloacas muy deficientes” sostuvo la responsable de Aysa.
LARRETA LE TIRA LA PELOTA A AYSA
En la Ciudad, sostuvieron que el problema estuvo en la planta de San Martín de la empresa suministradora del servicio: “el agua llegaba con el 30% de presión habitual hasta la entrada del barrio y no entraba agua a las cañerías”.
Mientras que Galmarini planteó que “Durante los cuatro años anteriores bajó mucho la cantidad de obras que se hacían en barrios vulnerables. La red creció el 1%. Nada. Eso es porque no se invirtió». Desde la gestión de Larreta sostuvieron que “no hay barrio en la Ciudad con la red de agua potable que tiene la Villa 31“.

Agua y Saneamientos Argentinos actualmente abastece a todo Capital Federal y a los 26 distritos más poblados del conurbano. De los 14 millones de usuarios, solo 2 millones no tienen redes y por ello se los abastece con agua potable a través de camiones cisterna y envases.
“Entregamos 3 millones de litros todas las semanas», afirmó la presidenta de la empresa pública, y agregó: “En el barrio 31 asistimos con dos camiones diarios». Desde el gobierno porteño, aseguraron que entre ambos repartieron más de 7 mil pedidos por día.
UNA SOLUCIÓN ESTRUCTURAL
En el cierre, la exdiputada de la Provincia de Buenos Aires visibilizó su preocupación por que la ausencia de suministro se ve acrecentada por la pandemia, aunque confirmó que “cuando no está el coronavirus hay un montón de microorganismos que enferman y lastiman la salud de la gente».
Por ello, concluyó: “Atrás de todo este ruido que hacen los dirigentes políticos y dirigentes barriales, queda invisibilizada la pobreza”.
Es por ello, que más allá del reestablecimiento del servicio en algunas zonas del barrio de emergencia, la referente del Frente de Todos busca planificar una solución estructural en conjunto con el gobierno de Juntos por el Cambio para brindar un mejor servicio en zonas vulnerables.
