Politica

Echan a Prat Gay: ¿fin del gradualismo?

Luego de los rumores del fin de semana, Marcos Peña anunció hoy la salida de Alfonso Prat Gay del gobierno nacional. “Hubo diferencias y Mauricio Macri le pidió la renuncia a Prat Gay”, explicó el jefe de gabinete. El ministerio será divido en dos: hacienda para Nicolás Dujovne; finanzas para Luís Caputo.

Mientras el presidente de la Nación, Mauricio Macri descansa en el sur del país, desde la Casa de Gobierno convocaban a una conferencia de prensa para el mediodía de hoy. Crónica de una muerte anunciada: el ahora ex ministro de Hacienda y Finanzas, Alfonso Prat Gay estaba fuera del gobierno.

Luego de la tensa discusión por la reforma en el impuesto a las ganancias, la posición del ex JP Morgan, quedó debilitada hacia el interior del gabinete. El fin de semana estuvo plagado de rumores sobre su posible salida.

“Hubo diferencias y Mauricio Macri le pidió la renuncia a Prat Gay”. La frase es contundente y habla por si sola. Corresponda el jefe de gabinete de ministros, que ante la ausencia del presidente, debió dar las explicaciones del caso. “Debido a las diferencias que había en el diseño del funcionamiento del equipo creíamos que un cambio era lo mejor”, remató Peña.

Hace un año atrás, Prat Gay encaraba la salida del cepo cambiario y la devaluación del dólar. Para Prat Gay, la economía ya funcionaba a tipo de cambio “blue”, y la devaluación en el precio de la moneda extranjera no impactaría en los precios; las previsiones fallaron. Durante el año en que Prat Gay estuvo al frente de la economía, la inflación casi duplicó la del último año de la era kirchnerista.

Sin embargo, la medalla que sí puede colgarse quien supo hacer campaña con Vicky Donda en el extinto UNEN, es la de la negociación con los hold outs. El ex ministro tuvo un activa participación para que la Argentina zanjara la discusión con los fondos litigantes y reiniciara un nuevo ciclo de endeudamiento. Quizá, el único mérito de Alfonso desde la perspectiva del Gobierno.

El resto de las variables de la economía, exhiben números o comportamientos preocupantes.

Ni la “lluvia de inversiones”, ni “el segunda semestre”, ni “los brotes verdes” asoman en el horizonte inmediato.

Además, la interna con el titular del BCRA, era vox populi. Desde la perspectiva de Sturzenegger, el combate contra la inflación era prioritario. Un esquema de alta tasas predominó (y predomina) el escenario financiero. El Central contrajo deuda en pesos vía LEBACS. Prat Gay masticó bronca ante un esquema que desalentaba la inversión productiva, y favorecía la especulación.

El detonante, fue la discusión por el impuesto a las Ganancias. Por un lado, el proyecto inicial de reforma redactado por Prat-Gay fue rechazado de plano por los sectores de la oposición y le valió al gobierno múltiples críticas exhibiendo flancos débiles ante la dirigencia sindical y la opinión pública.

Por otro, fue elocuente la ausencia del ministro en la rediscusión por el tratamiento de la ley presentada por el massimo y el kirchnerismo, donde el gobierno negoció con sindicatos, provincias y senadores. Una vez más, la figura de Rogelio Frigerio asomó como la de un político con una descollante capacidad de negociación.

Prat Gay quedó, debilitado y aislado. Macri solicitó su renuncia.

Pero la salida del economista no es un dato menor si se suma a la de Isela Constantini, la CEO que arribó a la gestión pública para conducir los destinos de Aerolíneas Argentinas.

En ambos casos, sus renuncias fueron solicitadas desde el ejecutivo. La impresión que deja la salida de la ex General Motors, es que no estaba dispuesta a llevar adelante el ajuste que le solicitaba el ministro del área Guillermo Dietrich. ¿Con Prat Gay se fue el último gradualista? ¿Ganó el ala dura del Gobierno? Preguntas que por ahora no tienen respuesta.

Lo que sí es seguro, es que el ministerio será escindido en dos. Por un lado quedarán las finanzas que estarán a cargo de Luís Caputo, actual colaborador de Prat Gay y pieza clave en la negociación con los hold outs. Mientras que Hacienda estará a cargo de Nicolás Dujovne, economista que hasta acá, no ha ocupado cargos en la actual administración y que es conocido por ser columnista en distintos soportes periodísticos.