El empresario y operador cercano al presidente, juega en la interna de la UCR porteña, ras la deriva de Lousteau.
La Justicia porteña suspendió las elecciones en la Unión Cívica Radical porteña, previstas para el 19 de noviembre. La jueza electoral María Romilda Servini de Cubría admitió una cautelar solicitada por dirigentes radicales que habían sido expulsados del partido por haber competido por fuera de la lista de la UCR.
Daniel Angelici se anotó un porotazo en la interna del radicalismo porteño. Decidido a correr a Martín Lousteau de la política porteña, el Tano busca tomar el control del partido que hasta ahora permanece en manos de Emiliano Yacobitti y Enrique Nosiglia. Por eso varios diputados que están encolumnados detrás del presidente de Boca y fueron expulsados de la UCR impugnaron las elecciones partidarias.
Los excluídos pidieron una cautelar hasta que “se resuelva la reincorporación de los suscriptos al padrón de afiliados de la Unión Cívica Radical de la Ciudad de Buenos Aires y se garantice y lleve a cabo un proceso disciplinario de acuerdo con las prescripciones de la Carta Orgánica de la Unión Cívica Radical Comité Nacional y Comité de la Ciudad de Buenos Aires y se garantice el debido proceso de defensa”, reza la presentación.
La cautelar fue solicitada por afiliados del centenario partido que en los últimos comicios “jugaron” con el macrismo como Facundo Suárez Lastra, diputado electo y Ariel Álvarez Palma y Guillermo Pablo Suárez. Los dos últimos responden a Daniel Angelici, quien impulsa desde hace tiempo una pata radical en el PRO y asumirán bancas en la Legisltaura como parte del bloque oficialista.
Horacio Rodríguez Larreta le había pedido al Tano que interviniera para sacarle a Yacobitti la dirección del Comité Capital. El dirigente fue el máximo apoyo de Martín Lousteau para competir en las elecciones nacionales contra el jefe de Gobierno. Más allá de los excelentes resultados del oficialismo, el alcalde busca desactivar por completo al ex embajador argentino en EEUU.
Los denunciantes, entre los que también se encuentra María Inés Parry, argumentaron que fueron “ilegal y arbitrariamente” excluídos del partido. Los dirigentes fueron expulsados el 25 de septiembre a instancias de la carta orgánica radical que prevé la exclusión inmediata de los afiliados que hubieran competido contra la UCR desde otra lista.
Hoy era el último día para presentar las candidaturas de las 15 comunas porteños. El 19 de noviembre los afiliados iban a elegir los 9 representantes de cada comuna y de esos 135 delegados iba a surgir el nombre del nuevo titular del partido.
La UCR porteña tiene 110 mil afiliados y se estima que en general participa entre el 20 y el 25% del padrón.
