En un local de Parque Chacabuco reunió a su tropa y busca sumar afiliaciones en el partido centenario de la Ciudad.
El foco está puesto ahora en el calendario electoral, por la novedad que puso sobre la mesa el oficialismo de la Capital. Hasta ahora el plan para la reelección de Horacio Rodríguez Larreta como gobernador de la ciudad de Buenos Aires incluía la unificación de las fechas con la elección de cargos nacionales de octubre.
El argumento era que Macri, también en busca de la reelección, se beneficiaría del empuje de la buena candidatura de Larreta, para precipitar un triunfo, en lo posible, en primera vuelta. Esa unificación de fechas es analizada como un proyecto de ley que acompañará el de reforma electoral, que tiene que ir a la Legislatura en las próximas semanas.
El argumento en favor de la unificación entró en debate en las últimas horas, con su contrario, que aboga por los beneficios de que la Capital vote por separado autoridades locales y nacionales.
Se basa en un análisis de la estrategia de los, por lo menos, trece gobernadores del peronismo que ya han avisado que adelantarán las elecciones. Lo harán para evitar el efecto arrastre que puede tener una candidatura de Macri en Cambiemos de cada distrito al tiempo que escapan de la mala performance de los candidatos del peronismo, que sigue dividido.
Si hay trece adelantamientos es necesario especular que Cambiemos puede tener, en el peor de los casos, trece derrotas en esas provincias. ¿No sería conveniente cortar esa racha de derrotas antes de octubre con un triunfo contundente como el que puede tener Larreta en la Ciudad?
Esta especulación ha demorado el envío del proyecto de reforma electoral en la CABA. Todas las normas electorales requieren 40 votos de la Legislatura. No incluir la unificación, algo que puede perjudicar a la oposición -radicalismo, peronismo- en la elección de legisladores, facilitaría el voto para el resto del código.
Angelici en busca de la UCR porteña
Estas presunciones dilatan lo que todos esperan, que es alguna señal de que se cumplirá el acuerdo para la creación de Cambiemos en la Ciudad. Los últimos rasguños de Martín Lousteau ponen eso en el borde, porque una cosa es ser aliados y otra ser enemigos. Que Cambiemos exista en la Ciudad, como han convenido Macri y Enrique Nosiglia, tiene una sola justificación, que haya una PASO entre Larreta y Lousteau para la jefatura de Gobierno en 2019.
Uno de los socios de ese armado, Daniel Angelici, juntó a su gente el jueves por la noche en un local de Parque Chacabuco y, junto al ministro porteño Martín Ocampo, lanzó una campaña para tener 10 mil afiliaciones.
Su pretensión es adueñarse de la UCR de la Capital, y negociar desde allí lo que hasta ahora le daba el PRO, pero que frena el factor Carrió. Ese armado también busca sumar voluntades para otras ventanillas que debe resguardar el presidente de Boca, como la directiva del Colegio de Abogados, que le permite tener una pata en el Consejo de la Magistratura.
