Vera: “Francisco está preocupado por el contexto internacional desfavorable para Latinoamérica”

El legislador porteño, Gustavo Vera, habló de su visita al Papa y desde Roma, habló con medios de la Argentina. “Nunca escuché al Papa decir que el clima que se vive en la Argentina le recuerda al 55” sostuvo.

-Como si fuera un movilero de radio, cuente dónde está y qué ve…

-En este momento estoy en mi habitación en la residencia de Santa Marta, dentro del Vaticano. Es una especie de hospedaje muy sencillo que tiene cinco pisos de habitaciones y un comedor donde comen cardenales, huéspedes. Ahí almuerza y cena el Papa Francisco.

-Debe ser un honor que lo alojen ahí…

-La verdad que sí, es un honor de amigo que Francisco tiene conmigo y a veces con otros amigos también.

-¿De qué se trata este Coloquio sobre trata y narcotráfico?

-Son muchos años trabajando con el padre Jorge (Bergoglio) en la lucha contra la trata, el trabajo esclavo y el crimen organizado. El consumismo desenfrenado va generando que mucha gente migre de la periferia al centro y se hacinan en situaciones de extrema vulnerabilidad. Eso es aprovechado por estas mafias de la trata y del narco. Hace unos meses hubo un coloquio de alcaldes de las principales ciudades del mundo para tratar este tema. Es el turno de los jueces, que vienen de 30 países.

-Varios de los jueces argentinos que fueron tienen causas sensibles para el poder y algunos interpretan una suerte de apoyo de Francisco al invitarlos. Por ejemplo a Casanello.

-Estos jueces fueron invitados a mediados de enero. En ese momento nadie hizo ningún comentario y a todo el mundo le pareció que era un evento académico. Con las nuevas causas, Panamá Papers, Costa Salguero, nuevos datos en la causa Báez, ahora en Argentina se le dio otra significación. Cuando Juan Pablo II era Papa, en los coloquios también había presencia de funcionarios importantes de su país. No hay nada extraño en la invitación.

-Carrió dice que usted opera “para llevar jueces a Roma”.

-¿Qué significaría “opera”?

-Dígame usted…

-Si por “opera” se entiende decirle a un juez lo que tiene que hacer, absolutamente no. Ahora, si es invitarlo a un coloquio para una acción internacional, sí. Pero no sé qué quiere decir Carrió con “operar”. Carrió se la pasa llamando por teléfono a los jueces y gritándoles, diciéndoles que tienen que procesar a fulano o a mengano, y ella dice que yo opero. ¡El mundo al revés! Este coloquio es simplemente un puente para que los jueces socialicen experiencias sobre estos delitos globales.

-Toda invitación o gesto de Francisco se intenta decodificar en términos de K o anti K.

-¡El Papa está preocupado para que no se desate una tercera guerra mundial, por el drama del calentamiento global, por los refugiados, por si dialogan o no EEUU e Irán, también por…

-Espere: ¿y por las políticas de Macri?

-Yo creo que en Argentina -y no hablo de Macri- siempre existió la tentación del gobierno de turno de tener una Justicia a mano que se ocupe de los temas del pasado y no de los del presente. Y realmente una Justicia es independiente cuando actúa simultáneamente en tiempo pasado y tiempo presente.

-¿Cree que la Justicia está investigando más el pasado que el presente?

-En cualquier causa te encontrás con culpables desde el punto de vista transversal. Claramente en el coloquio no se va a hablar de ninguna de estas causas, pero si me preguntás mi opinión personal, en la causa Báez si vos tirás de la cuerda no solamente te encontrás con funcionarios importantes del gobierno anterior sino también con constructoras que salpican a varios sectores.

-¿Calcaterra?

-Por ejemplo. En los Panamá Papers lo mismo. Hay tal nivel de corrupción hoy en Argentina que cualquier causa que se investigue más o menos de forma independiente evidentemente genera temor en el poder.

-¿Usted igualaría los Panamá Papers con lo de Báez, que podría llegar a Cristina?

-No, lo que estoy diciendo es que hoy hay tal nivel de corrupción que el poder se pone nervioso. Es muy complicado en este momento en Argentina impartir Justicia, sobre todo cuando la Justicia por muchos años estuvo dominada por las expresiones de la SIDE, que en vez de ocuparse de defender los intereses de la patria se ocupaba de extorsionar jueces y apretarlos. Concretamente el señor Stiuso todavía sigue operando detrás de las bambalinas.

-¿Sigue operando?

-No te quepa la menor duda. Está Richarte, está Gallea, está Javier Fernández.

-¿En qué lugar operativo lo ubicaría a Stiuso hoy?

-Con la señora (Silvia) Majdalani, no me cabe la menor duda.

-Muchos dicen: “¿Quién le pasa la data a Vera?” ¿Cómo le consta esto que dice?

-Una vez los periodistas me preguntaban: “¿Cómo hiciste para investigar 65 empresas por enriquecimiento ilícito?”. Entonces citamos a un montón de periodistas en el despacho nuestro y empezamos a tomar los nombres. Hay un programa que se llama Google (se ríe).

-¿Macri sabe que está Stiuso?

-No sabría decir. Pero que Majdalani está al tanto no me cabe duda, que Gallea, que Richarte, que Javier Fernández, que toda esta gente tiene vasos comunicantes con Stiuso no tengo la menor duda.

-¿Y Francisco sabe de esto?

-Absolutamente. Lo sabe perfectamente desde hace mucho tiempo.

-¿Y qué dice?

-Ahora ya no hablamos más de este tema, pero todo el mundo sabe que Stiuso arruinó a Bergoglio cuando era cardenal. Stiuso es una persona que ha permitido que el narcotráfico crezca de una manera desmedida en Argentina. El responsable no es solamente el señor Aníbal Fernández, Stiuso es la otra pata que ha permitido que por lo menos en la Aduana, puertos y aeropuertos la droga entrara y saliera como pancho por su casa. En este país Stiuso y Aníbal, aunque estaban enfrentados entre sí, eran dos patas de la acumulación mafiosa del capital que fueron gravísimas y que le hicieron mucho daño a la democracia argentina.

-¿Cómo ve Francisco las medidas que lleva adelante Macri?

-Francisco está preocupado por el contexto internacional desfavorable para Latinoamérica.

-Está el marco y el cuadro. El marco es desfavorable, vamos al cuadro.

-Hay algunos países donde hay bastante pobreza, bastante precariedad, y donde no se aciertan por ahí las políticas adecuadas para poder integrar e incluir a esas personas.

-¿Argentina es uno?

-Claramente. Lo viste en los documentos de la Conferencia Episcopal, en las alertas de la Pastoral Social para trabajar mancomunadamente en una concertación económica y social que permita proteger al mercado interno, proteger las pymes…

-En este contexto desfavorable, ¿las medidas que está llevando adelante Macri son correctas?

-En el Laudato Sí, que es la última encíclica que Francisco ha lanzado el año pasado, él dice claramente que la teoría del derrame, de que el mercado arregla por sí solo las desproporciones y los desajustes de la economía, ha fracasado en todo el mundo. ¡Si ha fracasado con viento de cola imaginate con viento en contra!

-¿Y las medidas para bajar el IVA a alimentos, el pago de juicios a jubilados y otras iniciativas para amortiguar el ajuste?

-Me parece que es muy bueno lo que ha hecho la gobernadora Vidal de reclamar el Fondo de Coparticipación que le corresponde a la provincia, que claramente es inviable con el actual presupuesto.

-Gabriela Michetti dijo: “Lo que está faltando es un momento de comprensión del proyecto político. Que el Presidente pueda transmitirle a Francisco lo que nos transmite a nosotros”.

-Bueno, evidentemente tampoco se los transmite a los argentinos, porque tuvieron una movilización de centrales sindicales que fue de las más grandes de los últimos 15 años. Argentina no es el Twitter. El Twitter es el 2% o el 1% de la opinión pública.

-¿El gobierno se basa demasiado en redes sociales?

-Tendría tener una lectura más de la calle, caminar un poco más las zonas vulnerables.

-¿Francisco piensa lo mismo que usted?

-Yo estoy opinando por mí y lo que piensa Francisco está expresado en los documentos de la Conferencia Episcopal y en la Pastoral Social. Lo que yo te estoy diciendo no está muy alejado de eso.

-¿Qué opina del recibimiento a Bonafini, que trajo tanta polémica?

-Aunque uno no acuerde con muchas de las cosas que en los últimos años hizo Hebe de Bonafini, es indiscutible que en la historia argentina ha cumplido un rol y así es vista internacionalmente. Madres de Plaza de Mayo marcaron un camino y fueron un factor clave en la recuperación de la democracia. Insisto: en algunas opiniones uno puede estar de acuerdo o no con ella, pero el encuentro de un Papa con las Madres realmente es algo bueno, histórico. No hay que ir más allá de esto.

-Hebe le dijo a la prensa que Francisco comparaba el clima de la Argentina actual con el 55.

-No sé, es una opinión de Hebe.

-¿Pero Francisco piensa que estamos en una reedición del 55?

-Nunca le escuché decir esto a Francisco y he hablado mucho con él.

-En Argentina hay gente enojada con el papa porque creen que está más próximo a Cristina que a Macri.

-Es que el mundo de Twitter que no llega ni al 2% de la opinión pública. Cuando Francisco pise Argentina va a haber una movilización de millones como nunca se ha visto en la historia.

-¿Cuándo podría venir?

-Probablemente en 2017.

-Macri le otorgó 16 millones al proyecto Scholas Occurrentes. ¿Podría ser un guiño a Francisco?

-No tiene nada que ver una cosa con la otra. Primero que Francisco se enteró del monto leyendo LA NACIÓN.

-¿Y qué le pareció el monto?

-Y. un poco alto.

-¿Entonces lo sorprendió positivamente?

-¡No, positivamente no! Francisco si hay algo que quiere es una Iglesia pobre para pobres. Yo creo que Scholas está haciendo un muy buen trabajo, tratando de ligar la educación con el deporte y con la cultura. Pero Francisco no está al tanto de lo que ocurre con los convenios que firma. Nunca se habló de un millón de dólares en ese coloquio.

-¿O sea que el gobierno, queriendo hacer el bien, hizo el mal porque puso demasiado?

-Por ahí tendrías que fijarte si no hubo algún pícaro que, de alguna manera, trató de usar esto para decir “miren, el Papa lo que busca es dinero”. El que cree que un acuerdo económico con tal o cual situación -por más loable que sea- puede cambiar la opinión de Francisco sobre tal o cual proceso, está completamente equivocado, no lo conoce.

-O sea que Francisco no cambiaría su opinión sobre Macri por esto…

-Y menos cuando no es transparente, cuando no se dice en la academia “hay tanto dinero” y él se tiene que enterar por el diario.

-¿A quién se refiere cuando habla de “un pícaro”?

-Al gobierno de la Ciudad lo conozco hace muchos años. Nosotros cuando anunciábamos temas de trata, de trabajo esclavo, eso molestaba al poder. No faltaron las oportunidades en las cuales nos ofrecían convenios de acá, de allá, que nosotros rechazábamos porque sabíamos que aceptar después iba a significar un pase de factura de que “todas las denuncias que hacías era porque necesitabas plata”. Insisto, Scholas está haciendo un buen trabajo, pero Francisco está muy lejos de cualquier cuestión que tenga que ver con el dinero.

-El lenguaje gestual de Francisco es muy elocuente. En Argentina se sigue pensando que la reunión con Macri duró poco y que fue con mala cara.

-El que pidió una reunión protocolar con Francisco fue el gobierno. Mauricio Macri nunca levantó el teléfono para decirle “Francisco, quiero reunirme con vos mano a mano”. Pidió una reunión protocolar y, por lo tanto, una reunión protocolar en El Vaticano tiene un tiempo determinado. ¿Querías una reunión protocolar? Tenés una reunión protocolar.

-¿Y si lo llamara para un mano a mano?

-Ya tuvo mano a manos. Recordá que cuando recién asumió como Papa a Macri lo estaban dejando afuera de la delegación y fue Francisco el que pidió que Macri fuera incorporado. Es más: fue el primer argentino que lo saludó. Hay poca memoria en Argentina. En Santa Marta fueron recibidos Federico Salvai, Carolina Stanley, María Eugenia Vidal, Ricado Pedace, Omar Abboud, ¿A cuántos funcionarios del gobierno recibió en Santa Marta? A un montón. Algunos periodistas tienden a formar opinión un poquitito deformada de lo que está ocurriendo.

-La última: ¿Qué opinó Francisco de que San Lorenzo haya perdido la final 4 a 0 con Lanús?

-(Se ríe) Lo primero que le dije fue: “Te traigo un abrazo granate”. No le gustó nada.

Fuente: La Nación.