El proceso legal fue iniciado por la empresa DOTA. Los trabajadores denunciaron que “el objetivo es meter miedo, desorganizar a los trabajadores y avanzar contra sus derechos y conquistas”.
El juicio, que comienza hoy en el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional n° 8, fue iniciado por la empresa DOTA y es contra varios trabajadores a quienes acusan de supuestos hechos de violencia. La condena que podrían recibir es de 5 a 10 años de prisión.
“No podemos permitirlo, porque el objetivo de la empresa es meter miedo, desorganizar a los trabajadores de la línea y en definitiva avanzar contra sus derechos y conquistas”, expresaron los delegados a través de un comunicado. Y explicaron: “La empresa DOTA recurre al despido de compañeros aplicando el artículo 245 de la LCT, haciendo trascender esto a través de elementos patronales, tratando de generar temor y disciplinamiento. Es una clara represalia por haber frenado el desguace de la línea”.
