Desde el equipo del jefe de Gobierno aseguran que perdieron las comunas 4 y 8 porque fueron las más afectadas por la situación económica nacional.
El candidato del Frente de Todos se impuso en las comunas 4 (La Boca, Barracas, Parque Patricios y Pompeya) y 8 (Lugano y Soldati). Son las zonas más relegadas de la ciudad, donde la desigualdad más se siente. Pese al discurso del oficialismo sobre la cantidad de recursos destinados al sur en los últimos años, vecinos y vecinas de esa región votaron mayoritariamente por la oposición.
Según consignó Infobae, desde Uspallata evalúan que el voto en el sur de la ciudad fue el más afectado por la situación económica nacional. Es decir, atan la derrota en esas comunas a las políticas de Mauricio Macri, no a la desigualdad norte-sur sostenida por Larreta.
En tanto, en busca de sumar el 4% de los votos que le permitiría un triunfo en primera vuelta, el oficialismo aspira a quedarse con parte de los votos en blanco -que superaron el 8%- así como a aumentar el nivel de participación, que no alcanzó el de las elecciones generales de 2015.
En cuanto a los votos de otras fuerzas, como los de Matías Tombolini, de Consenso Federal, y los de Gabriel Solano, del Frente de Izquierda, sin bien en su totalidad representan una porción no despreciable, desde el equipo de Larreta estiman que serán difíciles de conseguir en las elecciones de octubre, ya que ante la gran polarización esos votos quedaron reducidos al “núcleo duro” de cada espacio.
