Politica

El Cambiemos porteño y los riesgos institucionales

La conformación de la alianza electoral que gobierna el país en la Ciudad trae aparejado dudas respecto del funcionamiento legislativo y la posible conformación de una mayoría especial.

La conformación de Cambiemos en la Ciudad de Buenos Aires, ha puesto un interrogante. La actual conformación de la cámara legislativa de la Ciudad, ya arroja un número holgado para el oficialismo: 34 sobre 60. Varias han sido las leyes en donde Vamos Juntos hizo valer su supremacía, no tomando en cuenta la opinión de los bloques opositores.

Pero ahora, la novedad, es la conformación de Cambiemos a nivel porteño, único distrito a nivel nacional en donde faltaba conformar dicha alianza.  Si bien no está claro cómo quedará la dinámica legislativa y las fuentes consultadas niegan la creación del interbloque, al menos en el corto plazo, existe la posibilidad de que con la integración de los legisladores que responden a Lousteau, el bloque oficialista alcance el número de 39.

Dicho número no solo daría quórum propio al oficialismo y mayoría simple, sino que lo acercaría riesgosamente a la mayoría especial: dos tercios de los presentes. Sobre 60 legisladores, se necesitan 40 manos para aprobar las normas que requieren consensos especiales, o bien dos tercios de los legisladores presentes a la hora de la votación.

Al oficialismo porteño le bastaría sumar un solo voto, o bien lograr que algún legislador de la oposición con mayor afinidad, se retire del recinto.

Se trata ni más ni menos del órgano donde se expresen todas las voces de la política portea y de la ciudadanía, por lo cual la conformación del interbloque Cambiemos conllevaría un serio riesgo institucional y de control para la gestión de Larreta.

“Vamos a seguir como hasta ahora, vamos a acompañar lo que nos parece bien, y vamos a criticar aquello con lo que no estemos de acuerdo”, soltó una voz de Evolución ante este medio.

Los radicales de la Ciudad de Buenos Aires, reclamaban hace tiempo la conformación del frente, y sienten que pueden aportar una pata “progresista” al esquema. Desde el oficialismo miran esas afirmaciones con desconfianza. Larreta ha demostrado ser, además de un gran gestor, un gran armador político. En poco tiempo logró incorporar a las huestes de Carrió y de Ocaña bajo su conducción política. ¿También lo logrará con la UCR porteña?