¿Placer o exigencia? ¿Deber o vocación? Apelando al humor, un nadador se prepara para competir mientras los recuerdos de sus años de juventud irrumpen en escena.
Síntesis argumental
Pablo en una pileta. Frente a él un grupo de personas que lo miran. Es el día previo a la competencia y todavía hay mucho que decir. El repaso de la técnica se fusiona con los recuerdos de juventud. La Mar del Plata de los ochenta es ahora una imagen color sepia. Él nada. Siempre nada. La competencia se aproxima y tiene miedo. Dice para no sentir. Pero su cuerpo habla. Nos habla. El espacio está lleno de burbujas. Pablo se para en el trampolín. Es hora de saltar.
Ficha técnica
Intérprete: Fernando Sayago
Escenografía: Agustín Escalante
Diseño de luces: Gastón Calvi
Diseño de sistema led: Verónica Lanza
Vestuario: Alfredo de la Fuente
Música: Fernando Sayago
Fotografía: Ezequiel Demaestri
Diseño gráfico: Alejandro Ojeda
Trailer: Vicente Vila
Prensa: Duche & Zárate
Producción general: el Desvío
Asistencia de dirección: María Julieta Prieto
Dramaturgia y dirección: Lucas Lagré
Funciones: Lunes a las 21
Localidades: $ 150.- Jubilados y estudiantes: $ 120.-
Reservas por alternativateatral.com ó en [email protected]
Espacio Polonia – Fitz Roy 1477 – CABA
Prensa: Duche&Zarate
Walter Duche – Alejandro Zarate
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En la web:
Trailer: https://www.youtube.com/watch?v=1ftoHwM2fP0
Teaser 1: https://www.youtube.com/watch?v=JqkOOTQdO_I
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Palabras del director:
“Nadar mariposa indaga en la relación entre el “deber” y el “deseo” en la sociedad contemporánea en el marco del deporte de alta competencia: “¿dónde queda el placer cuando los mandatos y la exigencia parecen ser los únicos caminos al éxito?” y “¿qué pasa con el cuerpo cuando es la mente lo que domina la existencia?” parecen ser los interrogantes dominantes de la propuesta. Con una puesta sintética, Nadar mariposa apuesta al humor para contar una historia que no solo reflexiona sobre la masculinidad en el mundo del deporte, sino también se pregunta por el peso que los recuerdos de la juventud tienen en nuestra vida cotidiana”.
Dice la crítica:
Carlos Pacheco para La Nación:
Calificación: Muy buena.
“Nadar mariposa es un trabajo pequeño en su duración pero muy ambicioso desde la construcción actoral. Y con muy buenos resultados dramáticos. Una labor de equipo en la que cada aspecto funciona en un marco equilibrado con gran precisión”.
Gabriela Cabezón Cámara para Soy – Página 12:
“El personaje es más que un estereotipo. Le pone el cuerpo Fernando Sayago y se lo pone muy bien: en su voz, el monólogo atrapa […] La dramaturgia y la dirección, notables las dos, son de Lucas Lagré”.
Juan Carlos Antón para La prensa:
Calificación: Muy buena.
“Lagré parece recordar escenas de su infancia, las acomoda para hacer un gran manifiesto en contra de un tipo de educación basada en la exigencia extrema y la evitación del placer y que excede, desde ya, al mundo deportivo”.
Ana Clara Bérgamo para Farsa Mag:
“Ahí está en toda su potencia la dramaturgia de Lucas Lagré que Fernando Sayago hace cuerpo, en un excelente trabajo actoral. Nadar Mariposa tiene todos los elementos de una pequeña gran obra, que está viva y repleta de una riqueza de cual vale la pena dejarse empapar”.
Luis Mazas para Revista Veintitrés:
Calificación: Muy buena.
“Las instrucciones del entrenador de natación a sus alumnos se funden con la memoria de un pasado trunco. Lucas Lagré, autor y director, revive esos instantes de primera mano. Los refleja Nadar Mariposa sobre la intensa corporización de Fernando Sayago”.
Fabián D´Amico para Mundo Teatral:
“Un monologo intenso donde la fuerza del mismo está centrada en lo narrativo […] y en una precisa interpretación de Fernando Sayago. La certera dirección de Lucas Lagré (autor también del texto) se basa en un minucioso trabajo con el protagonista, donde los movimientos contendidos y tensos de Sayago y los cambios de inflexión en su voz para traer al presente a seres de su pasado denotan una comunión efectiva entre actor y director”.
Julia Panigazzi para Catarsis Textual:
“Estos temas y muchos más abarca este maravilloso unipersonal que compagina a la perfección recuerdos, deseos, anécdotas y anhelos dentro de una importante charla motivacional de un entrenador a sus nadadores […] Nadar Mariposa posee un delicado trabajo de investigación sobre la materia y un excelente trabajo actoral”.
Iván Espeche para La Nación:
“Nadar mariposa hace honor a su título y Fernando Sayago logra lo que Meolans, volar por encima del agua con alas desplegadas. Y gracias a una simple, concreta y eficaz puesta de Lucas Lagré (también autor del precioso texto), la obra toma vida”.
Roman Settón para Revista Otra parte:
“La actuación de Fernando Sayago es muy lograda. En muchos momentos sorprende con su admirable solvencia”.
Sergio Celiz para La Mirada O:
“Nadar Mariposa, una propuesta interesante para disfrutar y entrever la comunión entre actor y director, que juntos se tiran a la pileta y salpican con su creación. Una obra sencilla, ágil y austera de gran contenido artístico”.
Pablo Gandino para Diversidar:
“La voz potente de Sayago y sus miradas –en algún tramo, entre lágrimas- muestran un gran trabajo actoral”.
Mariano Conter para Conterarte:
“El espectador se va involucrando en el relato de Pablo, muy bien protagonizado por Fernando Sayago, que compone su personaje, tanto desde lo físico como desde su tono de voz y expresiones faciales”.
Crítica en Revista Llegás:
“El actor encuentra, con destreza y entrega, las variantes para generar climas y dejar entrar a escena a otros personajes a medida que avanza el relato”.
Recomendación de Sandra Commisso para Clarín.
Arturo Le Branca para Revista Meta:
“La interpretación de Fernando Sayago extrae la raíz compleja del sufrimiento de un niño. Los estadios emocionales que atraviesa contienen una carga de inocencia. Las lágrimas, que por momentos Sayago llora, son la expresión de cómo los recuerdos lastiman y revalorizan la historia de cada uno”.
Eugenio Maestri para Viva:
“Los cambios de expresión en el rostro de Pablo (representado con solidez por Fernando Sayago se hacen más nítidos, más intensos [en este] cuidado texto de Lucas Lagré”.
