“Gilda”, de Flor Berthold propone un recorrido por la exitosa y corta carrera de la cantante. Se basa en material de archivo y sus canciones y letras a la hora de darle forma a esta obra de teatro. A veinte años del trágico accidente que le costó la vida, la obra sube a los escenarios del Teatro Buenos Aires (Rodriguez Peña 411) todos los viernes a las 23h.
La noticia web Ciudad pudo hablar con su director Iván Espeche para conocer más detalles sobre ella, cuáles fueron los elementos de la cantante que le llamaron la atención para luego componer la obra y cómo fue el proceso de creación.
¿Podrías contarnos un breve resumen de la obra?
Estamos haciendo esta obra que se llama “Gilda” que trata sobre la vida profesional de Miriam Alejandra Bianchi más conocida como Gilda. Fue una cantante de cumbia que revolucionó la cumbia y la música tropical en los ‘90 y que sigue vigente veinte años después de su muerte. En Septiembre se cumple un nuevo aniversario de su trágica despedida. Nosotros estamos haciendo este homenaje en una obra de teatro en la que contamos justamente los cinco años de su meteórica carrera.
¿Cómo hicieron para compactar tantos años en una obra de teatro?
La verdad es que fue un gran desafío contar los cinco años en una hora y diez minutos pero estamos muy contentos con el resultado. Fue un trabajo duro desde muchos aspectos. Desde dramaturgia, por ejemplo. Flor Berthol fue la encargada y además quien interpreta a Gilda. Y hasta ahora la respuesta del público y de la crítica han sido muy favorables. Sobretodo de la crítica especializada: Hemos tenido de visita a todos los fans club de Gilda y nos han dado su beneplácito. Así que eso no es menor y estamos muy contentos.
Teniendo en cuenta que la obra se basa en que Gilda es una figura musical ¿hay momentos de la obra donde hay música?
Así es, de hecho mucha gente lo nombra como un musical. Nosotros lo planteamos como una obra de teatro con fragmentos musicales. De hecho, es un porcentaje bastante menor de la obra y, sin embargo, allí abarcamos once canciones aunque no en su totalidad pero la música es en vivo. Flor canta en vivo y allí hacemos un repaso de algunos de los hits y de otras canciones por ahí no tan conocidas. Lo interesante es que por momentos las canciones son en carácter de show pero a veces están insertas en lo que es la trama de la historia. Entonces ahí las letras cobran otro sentido.
¿Cuáles son los elementos que crees que engrandecen a la figura de Gilda?
Todos: Es una mujer excepcional. Es increíble lo que logró. Ella venía de una familia de clase media y a los treinta años de edad decidió lanzarse como cantante y obtuvo lo muchos no consiguen a lo largo de toda una vida. Lamentablemente fueron sólo cinco años porque todos los que escuchamos y disfrutamos de su música sabemos que hubiera sido algo todavía más grande de lo que fue. Pero ella logró no sólo romper con sus propios esquemas, siendo madre de dos chicos, maestra jardinera y profesora de educación física sino que logró insertarse en un medio que le era completamente adverso como es el mundo de la cumbia. En él, la bailanta, la noche, un mundo que en esa época era completamente misógino y pretendía de una mujer cualquier cosa menos lo que tenía Gilda para ofrecer. Los referentes en ese momento eran “Gladys, la bomba tucumana”, que era una gran artista pero con características totalmente diferentes a las de Gilda: una mujer voluptuosa, que sus letras tenían que ver con ese mundo. En cambio, ella tenía para ofrecer una voz casi angelical, una figura muy flaquita pero nada que ver con los cánones que se planteaban.
A la hora de elegir el tema de la obra ¿tuvo algo que ver el parecido físico de la protagonista?
Es uno de los elementos, no es el más importante. Nosotros venimos recorriendo hace cinco años con este material y recién este año pudimos estrenar la obra. Empezó porque Flor que también es la dramaturga ya había hecho algunos tributos a grandes mujeres de la historia como por ejemplo Camille Claudel, famosa escultora francesa del siglo pasado, o Alejandra Pizarnik. Al terminar con esa obra, ella estaba con interés en trabajar con alguna figura y a mí se me ocurrió que tenía que hacer Gilda, no sólo por el parecido físico sino el registro de voz y por el tipo de personaje. Entonces empezamos a investigar y enseguida nos encontramos con mucho material interesante para abordar una obra de teatro. En el camino, surgió la única biografía escrita por un periodista llamado por Alejandro Margulis y a partir de ese hallazgo fuimos completando lo que es el material dramatúrgico. Hoy estamos presentando una obra que es una versión libre de esa biografía.
