Ciudad

Pérdidas millonarias por los destrozos en el microcentro

Según la Ciudad, sólo el arreglo de veredas y contenedores costará 2,5 millones de pesos.

En los alrededores del Obelisco, el día después de la derrota en la final del Mundial se ve en la cara de la gente: pocas sonrisas, lamentos y resignación.

También se ve la angustia de los comerciantes por las vidrieras destrozadas, las baldosas arrancadas, las pintadas y la angustia seve reflejada en a cara de muchos. Según informaron fuentes de la   (CAME) Confederación Argentina de la Mediana Empresa,  al menos 26 comercios fueron atacados. El costo estipulado por los daños es de $ 710.000, teniendo en cuenta la pérdida que generará el  tiempo en el que los locales permanecerán cerrados.

Desde el Gobierno porteño dijeron que solo el arreglo de baldosas, canteros y contenedores y tachos de basura saldrá entre $ 2 y $ 2,5 millones.

Uno de los comerciantes más damnificados sostuvo: “Se llevaron bebidas, computadoras, mesas, sillas y hasta los pocillos de café. Había una cámara de televisión cerca y vi desde mi casa como entraban y salían con las cosas”. Además agregó : “Todos los paneles de vidrio del local estaban destrozados, las sillas en la vereda y la sensación de que por allí había pasado un huracán. Se llevaron todo lo que pudieron y rompieron todo. Al menos no había nadie, ningún empleado, así que podemos decir que tuvimos suerte”, completó el comerciante.

Después de  los disturbios, de personal de limpieza de la Ciudad había dejado la zona del Obelisco al menos transitable. Para el momento en que la gente comenzó a llegar masivamente a sus trabajos, todo estaba limpio.

Sin embargo, muchos daños quedaron a la vista: las estaciones del Metrobus registraron daños en toda la traza, pero las más perjudicadas fueron Obelisco Norte, Obelisco Sur y Perón. Según el Gobierno porteño, los destrozos alcanzaron sobre todo a vidrios, pero también a tachos de basura (unos 60), pantallas, terminales de autoconsulta y hasta equipos de comunicación. También terminaron rotos o con daños unos 240 semáforos del Centro de la Ciudad.

“En los últimos años cambiamos varias veces las cortinas del local. La última vez colocamos una de metal reforzada y además corrimos la vidriera unos centímetros hacia adentro. Así cuando patean la cortina no nos destrozan los vidrios”, contó Romina, una encargada de uno de los locales damnificados sobre la Avenida Corrientes. “Damos por hecho que los festejos terminan mal, los únicos que no lo dan por hecho son nuestros funcionarios. Antes de tener dos o tres días con un lucro cesante, decidimos invertir en esta pequeña obra”, agregó. “Había familias, a la tarde empezaron a llegar grupos de pibes solos, tenían una actitud agresiva. El encargado del local, sin consultar con nadie, nos juntó a todos y dijo ‘nos vamos’. Cerramos y zafamos del desastre”, le contó  el empleado de una empresa.

“¿Y si ganábamos? Lamentablemente, por la experiencia de años que tengo acá, te aseguro que hubiera pasado lo mismo”, opinó Renzo, un viejo comerciante de la zona. Todavía masticaba bronca por el Mundial perdido, y por los daños que sufrió su puesto.