El oficialismo busca que aprueben su proyecto para implementarlo desde el año que viene. Con grandes diferencias, el kirchnerismo presentó el suyo.
A un mes de que finalicen las sesiones en la Legislatura, el oficialismo está urgido de que aprueben algunos de sus proyectos. Entre ellos, el de los parquímetros. El objetivo del PRO es ampliarlos y que a partir de junio de 2017 se encuentren en pleno funcionamiento.
Luego del freno judicial, recursos de amparo mediante, frenaran el proyecto enviado al recinto en septiembre, el Gobierno se vio obligado a realizarle una serie de modificaciones sustanciales. Uno de ellos es que los parquímetros serán provistos por el Estado.
En tanto, de aprobarse, la Secretaría de Transporte y Tránsito porteña prevé aumentar un 45% el estacionamiento medido, de modo que los parquímetros controlarían 86.768 de las 334.654 plazas existentes. Esta cobertura representará el 27% del total. En la actualidad sólo están cubiertos 4.000 espacios.
Además, el proyecto del PRO propone eliminar el pago en efectivo del estacionamiento medido y que sólo se haga mediante la tarjeta SUBE y tarjetas de crédito y débito.
El Frente Para la Victoria podría amargarle la sanción del proyecto de parquímetros al oficialismo. Su propuesta es distinta. Por un lado, proponen que el servicio sea puramente estatal. Hoy está en manos de las empresas Dakota-STO y BRD-SEC. Importante aclaración: los contratos de ambas empresas vencieron en 2001.
A su vez, el FPV plantea ofrecer otros medios de pago; aplicar los parquímetros en las principales calles del centro de la Ciudad; y que la ganancia que se obtenga del estacionamiento medido se destine a un fondo de extensión del subte, mejoramiento de la vía pública y la construcción de estacionamientos que posibilite a la gente el trasbordo de sus vehículos al transporte.
