Los vecinos del barrio de Flores, tomaron la comisaría 38°, luego de la muerte de Brian, y el chico que había sido baleado por un motochorro.
De manera autoconvocada un grupo de vecinos y familiares de la víctima se congregaron en la puerta de la comisaría en el barrio porteño de Flores, y los enfrentamientos comenzaron cuando algunos de los manifestantes ingresaron a la fuerza a la dependencia.
La policía montó un cordón de efectivos para intentar retener al grupo de personas allí agolpadas, lo que provocó intercambio de golpes entre policías y manifestantes.
El Comisario Inspector Manuel Monzón afirmó que “los vecinos se quejan y tienen derecho a reclamar. La comisaría va a recoger ese reclamo para dar seguridad”.
Además aseguró que “la institución separa al personal que esté involucrado” y que “no hay zona liberada de ninguna manera”.
Producto de los enfrentamientos que se presentaron, llegaron al lugar ambulancias del SAME para tratar a posibles heridos.
