La violencia desatada durante la reunión del Consejo Consultivo de la Comuna 4, puso en descubierto la sesión de los terrenos de Casa Amarilla de la Ciudad a Boa Juniors, sin pasar por la Legislatura.
Por la redacción de La Noticia Web Ciudad
Durante el miércoles por la noche, mientras se discutía en junta comunal de la Comuna 4, la sesión de los terrenos de “Casa Amarilla”, pertenecientes a la Ciudad de Buenos Aires, al Club Atlético Boca Juniors, Matías Scínica, de la agrupación Boca es Pueblo y Fernando Abal Medina, (hermano del actual senador y ex jefe de Gabinete nacional) fueron brutalmente agredidos con golpes y armas blancas.
La sesión de los terrenos al club “xeneize”, despierta sospechas de irregularidades. Ante La Noticia web Ciudad, la legisladora porteña María Rosa Muiños, advirtió que el proyecto de ley para la enajenación de dichos terrenos había ingresado a la Legislatura durante el 2015, pero aclaró que no finalmente el proyecto no fue tratado.
“Es bastante irregular, que la Corporación Sur ponga en subasta esos terrenos y los compre Boca”, sostuvo la legisladora, dado que la mentada corporación, subastó a finales del año pasado los terrenos, en una operación cuto único oferente, fue el “club de la Ribera”.
Jonatan Baldiviezo, abogado que colabora con organizaciones sociales del barrio denunció ayer que “hubo zona liberada por parte de la policía” durante la reunión del Consejo Consultivo de la Comuna 4 donde se discutía el futuro de Casa Amarila. “Tendrían que haberse reforzado los controles pero no hubo ni un solo efectivo de las fuerzas de seguridad”, explicó Baldiviezo.
Por su parte, el jefe de Gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, salió rápidamente a defenderse ante la prensa: “Es insólito, una vergüenza, una barbaridad que una reunión de vecinos que discutía un proyecto termine de esa manera”, dijo, eludiendo cualquier tipo de responsabilidad.
Uno de los testigos pertenecientes a la agrupación Boca es Pueblo, Matías Daglio aseguró que son “punteros que conocen todos en el barrio”, y además agregó que “el puntero que estaba mandando a la gente es conocido del barrio, estaba identificado con la UCR y ahora está evidentemente con la gente del PRO”.
La venta de los terrenos mencionados, despierta sospecha, por un lado, por el mínimo valor pagado por el club en relación al precio de mercado, 180 millones, y por otro lado, porque dicha enajenación no se realizó a través de la Legislatura, órgano competente en la materia.
