El titular de Aerolíneas Argentinas recorrió el Hospital Ramos Mejía y criticó al PRO y a MArtín Lousteau del Frente ECO.
El candidato a jefe de gobierno y titular de Aerolíneas Argentinas, Mariano Recalde, recorrió el Hospital Ramos Mejía y participó junto al Presidente del Banco Nación; Juan Forlón; la titular de la Fundación de dicha entidad, Cecilia Burna y el ministro de Trabajo Carlos Tomada de la entrega de donaciones para el hospital. A su vez, acompañaron la jornada de donación de sangre “No Me Olvides” junto a la enfermera particular de Eva Perón, Dolores Rodríguez.
“Vinimos para hablar con los médicos para que nos cuenten el estado y las necesidades que nosotros ya vemos pero que queremos oír y conocer directamente de los protagonistas”, expresó Recalde luego de recorrer las instalaciones.
“También vinimos a corroborar que son todas obras de maquillaje sobre la fachada exterior, pero en realidad esconden un abandono notorio en materia de infraestructura, equipamiento, medicamentos, enfermeras, personal administrativo, anestesiólogos y todo lo que necesita un hospital para funcionar correctamente”, agregó.
Recalde se refirió también a la formalización del acuerdo electoral entre Martín Lousteau y el sindicalista Luis Barrionuevo al expresar que “por suerte las cosas se van sabiendo”, y agregó: “No me sorprende porque tanto Lousteau como Barrionuevo son creaciones de Coti Nosiglia, un personaje conocido por todos los argentinos”.
“No creo que los argentinos quieran volver a los 90 o quieran meter marcha atrás, porque así lo viene demostrando la enorme mayoría de los argentinos que se expresan en las provincias a favor de la continuidad de un rumbo que le ha permitido recuperar el trabajo, la dignidad, el orgullo por su patria”, dijo. En esa línea, afirmó: “Estoy confiado que en octubre el kirchnerismo va a seguir gobernando la Argentina”.
Por su parte, luego de hablar con los profesionales del Hospital, Tomada coincidió con Recalde y criticó que “lo que está haciendo Macri con la salud es un desprecio por la vida. Una ciudad como Buenos Aires no puede tener el grado de abandono sanitario que tiene”.
