“Nos llama mucho la atención porque la casa estaba clausurada. Había personal policial afuera como custodia”, dijeron vecinos del barrio de Flores.
En medio de la investigación por el incendio ocurrido la semana pasada en un taller clandestino del barrio de Flores, en el que dos menores de edad perdieron la vida, se conoció que este jueves, la misma vivienda -situada en la intersección de las calles Terrada y Páez- volvió a prenderse fuego. El dato: aún no se habían realizado las pericias del primer incidente.
“Nos llama mucho la atención porque la casa estaba clausurada. Había personal policial afuera como custodia”, sostuvo un vecino de la zona en diálogo con el canal Todo Noticias.
La gente del barrio está indignada. Aseguran que a pesar de las constantes denuncias “nadie hace nada”. “Los dueños se llevaron las máquinas y dejaron los colchones. La muerte de los dos chiquitos tuvo una causalidad y es que la gente que estaba adentro estaba trabajando en situación de esclavitud”, recordó. Y agregó que varios de los vecinos que se animaron a denunciar la situación fueron amenazados.
