La interna del PRO está que arde. Macri y la senadora Michetti protagonizaron un entredicho mediático sobre el juego de azar en la Ciudad de Buenos Aires.
Por Pablo Varela
El fin de semana largo sirvió (entre otras cosas) para que el espacio político que gobierna la Capital Federal y que conduce Mauricio Macri nos dejara un nuevo capítulo en la novela de la caliente interna que protagonizan Gabriela Michetti y Horacio Rodríguez Larreta, aunque esta vez, el jefe de Gabinete, no participó directamente.
El día domingo salió publicada en el diario Perfil, una entrevista a la senadora, donde al ser consultada por el negocio del juego de azar, se mostró a favor de una “absoluta restricción” del mismo.
“Es un tema que me duele en el corazón. Uno quiere un Estado que priorice, que estimule y que les dé oportunidades a los chicos para desarrollar sus singularidades”, sostuvo la representante de la Ciudad en el senado nacional durante la charla con el medio colega.
Al ser interrogada por el convenio que avaló la Ciudad en relación al juego, Michetti sostuvo: “Lo hablamos mucho con Mauricio, y el problema que él tiene es que solo no lo puede hacer, lo tiene que hacer toda la sociedad: la Iglesia, las ONG. Los pastores, los rabinos están muy preocupados porque la gente pierde su casa. Es un tema muy grave.”
Sin embargo, en tiempos de internas y de ánimos susceptibles, las declaraciones de Michetti fueron tomadas por el jefe de Gobierno porteño como una nueva actitud díscola por parte de la senadora hacia su figura.
El mismo domingo por la tarde, el mismísimo Mauricio Macri salió al cruce: “Hemos puesto límites al juego desde el primer día”.
Y además, agregó en la misma línea: “Ahora han intentado ampliar los bingos y lo hemos rechazado. Esos límites los vamos a poner en práctica cuando lleguemos a nivel nacional. El interlocutor que define qué es lo que hace el juego es Lotería Nacional, somos acompañantes con bajísima capacidad de acción”, sostuvo Macri en declaraciones a radio Mitre.
Es por eso que el día lunes, la senadora Michetti debió bajarle el tono a la discusión, en un nuevo gesto de templanza que intentara sosegar las aguas dentro del macrismo. “Por cada cachetazo un beso”, se escuchó este cronista decir a uno de los más estrechos colaboradores de la senadora durante la inauguración de la nueva sede de Gobierno, en relación a la campaña.
“En estos ocho años, con circunstancias muy difíciles por un gobierno nacional que favoreció la explosión del juego en todo el país, con Mauricio Macri hicimos todo lo posible para limitar el avance de los bingos y casinos en nuestra Ciudad. Seguiremos acompañando las buenas decisiones.
Ahora, vamos a poder ir más lejos. Coincidimos con Mauricio plenamente, y es una tarea que podremos encarar en conjunto, con él como presidente de la Nación, y yo como Jefa de Gobierno”lanzó Michetti en la red social facebook, intentado poner paños fríos a la cuestión.
Deudas perdonadas
Es imprescindible aclarar, que en el año 2013 y por iniciativa del PRO, la Legislatura porteña condonó a Cristóbal López una deuda por dos mil millones de pesos que el empresario tenía con el fisco de la Ciudad por el impuesto a los Ingresos Brutos.
Desde ese día, distintos grupos opositores en la Legislatura lo indican como el inicio del pacto PRO-K.
Según el libro Según el libro “El poder del juego”, de los periodistas Federico Poore y Ramón Indart, Macri ha tenido vínculos con Cristóbal López a través de su socio Federico de Achával, quien es además allegado de Nicolás Caputto, integrante de la mesa chica del PRO.
