Las pruebas para las nuevas detenciones surgen de escuchas telefónicas en las que los efectivos reconocen que sus colegas habían cometido “un mocaso”.
La justicia detuvo a dos comisarios acusados de encubrimiento en el asesinato del adolescente Lucas González, quien fuera baleado por efectivos de la fuerza de la Ciudad de Buenos Aires cuando salía junto a tres amigos de un entrenamiento de fútbol en el barrio porteño de Barracas.
Las pruebas para efectivizar las nuevas detenciones surgen de escuchas telefónicas, a partir de las cuales los comisarios reconocen que sus colegas habían cometido “un mocaso”. Por el momento, son 16 los involucrados de forma directa o indirecta en el caso.
Estos últimos detenidos son el comisario inspector Daniel Santana y el comisario Rodolfo Ozan, cuyas detenciones fueron solicitadas por el fiscal Leonel Gómez Barbella y ordenadas por el juez de la causa Martín del Viso.
Según las transcripciones de las escuchas brindadas a la justicia, los policías hablan de “un mocaso”, en tanto Ozan comenta a su interlocutor (e comisario detenido Fabián Alberto Du Santos) “Que vaya y busquen lo tenga que buscar para justificar esto”.
Además, en la conversación, Ozan le aseguró a Du Santos que “el tiro está de atrás hacia delante” y que “le voló el frasco…” en referencia a que había impactado en la cabeza de uno de los cuatro adolescentes (Lucas González) que iban el en el auto perseguido por los efectivos.
