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Con apoyo acotado y la negativa del peronismo, la Emergencia Económica es ley en la Ciudad

Gracias al voto afirmativo de bloque oficialista, de los aliados políticos que supo forjar Larreta y del GEN , el polémico proyecto para establecer la emergencia económica en la Ciudad es ley.

El oficialismo porteño logró aprobar la emergencia económica con 38 votos positivos y 21 negativos. Con duras críticas a Rodríguez Larreta, los legisladores del bloque del Frente de Todos , el principal espacio opositor, y de las bancadas de la izquierda rechazaron el proyecto
Debido al rechazo contundente del Frente de Todos que no permitió que se tratara el proyecto original en la sesión anterior, Rodríguez Larreta se vio obligado a modificar la iniciativa para asegurarse el apoyo de sus aliados políticos que también se habían mostrado disconformes con la ley .

 

El oficialismo porteño eliminó del texto legal el artículo 19, que habilitaba la posibilidad de pagar sueldos en cuotas a los empleados públicos y limitó las facultades para reasignar partidas frente a las necesidades generadas por la pandemia del coronavirus sin pasar por la Legislatura.

El Frente de Todos cuestionó la iniciativa desde el primer momento y presentó una alternativa con el ojo puesto en los más vulnerados y el sector más golpeado de la Ciudad.

La vicepresidenta II de la Casa e integrante del bloque opositor, María Rosa Muiños, cuestionó que la ley de Larreta «no permite un control serio» de la reasignación de fondos. «No estamos para esconder lo que el Estado porteño no hace», agregó Muiños. «La ley de emergencia no cumple con ninguna de las cosas que solicitamos.

«Si la Comisión no lo solicita, la Auditoría de la Ciudad no interviene. Esta ley ordena de donde van a sacar a los recursos, pero no dice dónde van», afirmó Muiños.

Es que el proyecto crea una Comisión Especial de Fiscalización y Seguimiento que se encargará de controlar las medidas implementadas como consecuencia de la emergencia. El kirchnerismo pidió que esa comisión sea presidida por un legislador de la oposición , pero el oficialismo rechazó esa posibilidad.

Sobre la falta de consenso con el Frente de Todos, ya que el oficialismo no incorporó las modificaciones del peronismo, Leandro Santoro dijo que el jefe de gobierno porteño no buscó lograr un consenso con la oposición: «No había ninguna intención de incluir a otros sectores en la elaboración de esta ley», fustigó.

Sin embargo, los radicales no coincidieron con los dichos de del FdT ya que Juan Francisco Nosiglia manifestó que «Ante una emergencia económica, social y sanitaria extraordinaria y la recaudación tributaria de la Ciudad de abril cayó casi el 40% en términos reales. Por lo tanto, es necesario establecer un marco para que el Ejecutivo pueda reasignar partidas, priorizar los servicios esenciales para atravesar la pandemia y al mismo tiempo que la Legislatura cumpla con su rol», y agradeció las modificaciones que hizo el ejecutivo a pedido de su bloque.

Desde el oficialismo fueron tajantes antes de sancionar la ley, en ese marco, el presidente de la Comisión de Presupuesto Claudio Romero dijo que «nunca ninguna ley de emergencia tuvo tanto trabajo como esta ley». Además agregó que existe «la urgente necesidad de reorientar los recursos y de incrementar esa posibilidad en las áreas críticas, tales como la salud y el desarrollo humano; por el otro lado, enfrentar la brutal caída que estamos teniendo en los ingresos públicos”.

Asimismo afirmó que “no hemos previsto ningún despido, ninguna rebaja salarial y resaltó que “todos los empleados pueden quedarse tranquilos; el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, y su equipo decidió retirar el escalonamiento”.

El socialista Roy Cortina que forma parte del oficialismo porteño fue duro con la oposición «Todas las fuerzas políticas, cuando son opositoras, son críticas a las leyes de emergencia; peor cuando gobiernan, utilizan esas mismas leyes sin ningún tipo de problema» y  agregó que se trata de “una ley razonable», ya que «no genera ningún atisbo de irregularidad jurídica, busca darle herramientas al Estado para abordar una situación inédita a nivel nacional y mundial. Es una ley práctica”, sentenció.

En tanto, Sergio Abrevaya que sorprendió con su voto positivo dijo que se trata de “una ley de emergencia que era inevitable en este contexto» y agregó que presentó un proyecto previendo la caída de la recaudación «porque no se está trabajando y quien no trabaja no puede pagar impuestos” y señaló que “a su vez, si la Ciudad no recauda no tiene cómo financiar sus actividades, de ahí la lógica de endeudamiento y la emergencia de poder reordenar los ingresos”.

Los legisladores de izquierda también justificaron la negativa al proyecto de Larreta. En ese sentido Myriam Bregman del PTS-FIT dijo que es «la excusa perfecta es la pandemia y esta concentración de superpoderes pretenden presentarla como algo un poco mejor o más digerible, porque formaron una pomposa comisión de seguimiento”.

Su compañero Gabriel Solano del PO-FIT, agregó que son opositores a la emergencia económica de Larreta desde el primer día «por lo que dice y por lo que no también».

«No es cierto que no está en juego el empleo de los trabajadores, están en juego 18 mil puestos de trabajo; por ejemplo en el IVC el 70% de los trabajadores están contratados bajo locación de servicio”, sentenció el legislador porteño.

Marta Martinez de Autodeterminación y Libertad tampoco se quedó callada y expresó que no es otra cosa que un proyecto que le permitirá al Poder Ejecutivo poder reasignar partidas presupuestarias discrecionalmente, pagar salarios de manera escalonada y rebajar los ingresos de los trabajadores que perciban ingresos por encima de hasta tres salarios mínimos, como es el caso de la enorme mayoría de los docentes que realizan jornada doble, y congelar nuevas incorporaciones de personal”.