Máximo y Yasky presentarán proyectos para generar fondos excepcionales. Apuntan a gravar a los sectores más concentrados de la economía.
El titular del bloque del Frente de Todos en la Cámara de Diputados, Máximo Kirchner, presentará esta semana un paquete de leyes entre os que se propone crear un impuesto extraordinario sobre quienes ingresaron al blanqueo de capitales realizado en 2017 y sobre los grandes supermercados, para constituir ese mismo fondo. Kirchner también buscará que se implemente un impuesto sobre aquellos legisladores que tengan bienes declarados por más de $20 millones.
En la misma línea, el diputado y gremialista Hugo Yasky presentó un proyecto para gravar las grandes riquezas y sostuvo que se trata de la creación de un Fondo de Emergencia para enfrentar la pandemia del coronavirus que, dijo, debe surgir “de los sectores que tienen mayor capacidad contributiva”.
“Planteamos la necesidad de generar un Fondo de Emergencia que permita enfrentar este momento. Ese Fondo de Emergencia tiene que surgir de los sectores que tienen mayor capacidad contributiva”, aseguró Yasky en declaraciones radiales.
De esta manera, el diputado nacional hizo referencia a la propuesta de su jefe de bancada.
Los proyectos del ala dura del kirchnerismo surgen en momentos donde se ha instalado el reclamo por la baja de las dietas de los legisladores y funcionarios, idea que el propio presidente Alberto Fernández rechazó durante una entrevista el fin de semana al tratarla de “demagógica”.
Los proyectos de Kirchner y Yasky a su vez, significa un roce en la relación con el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, quien se hizo eco del reclamo promovido por Juntos por el Cambio y mañana tendrá una reunión con los jefes de las bancadas opositores, para obtener un recorte de $200 millones.
Respecto del proyecto de Máximo para gravar nuevamente los activos en moneda extranjera radicados en el exterior, que se acogieron al régimen de blanqueo de 2017, no faltan voces que ponen dudas respecto de su eventual implementación y advierten sobre un flanco débil que podría tener la norma, por la que es plausible de litigios, sobre todo, al legislar de manera retroactiva.
