“En la Matanza viven dos millones de personas en 320 km2 y recibió $10 mil millones. ¿Saben cuánto recibió Capital, donde viven 3 millones de personas en 200 km2? $350 mil millones.
La flamante vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner, estuvo en la jura de Fernando Espinoza como intendente de La Matanza y cuestionó el reparto de recursos entre la Ciudad y la provincia de Buenos Aires.
Tras las palabras de Espinoza, la ex mandataria tomó la palabra e ironizó: “En Capital hasta los helechos tienen luz y agua, mientras en el conurbano chapotean en agua y barro”.
“En la Matanza viven dos millones de personas en 320 kilómetros cuadrados y recibió 10 mil millones de pesos ¿Saben cuánto recibió la Capital, donde viven 3 millones de personas en 200 kilómetros cuadrados? 350 mil millones de pesos. Esas cosas son las que debemos discutir”, planteó.
Y agregó: “En la Ciudad todos tienen agua potable, todos tienen luz y gas, todos tienen cloacas, todos tienen acceso al transporte público. Cuando uno va para allá quién no quisiera vivir allí. Donde hasta los helechos tienen luz y agua. Donde te rompen la vereda y ponen baldosas cada vez más brillantes”.
En cambio, señaló: “Todo mientras en el conurbano tenemos a los bonaerenses chapoteando en el agua y el barro. Vamos a tener que discutir una asignación racional de los recursos”.
“Me imagino lo mal que se pueden sentir los intendentes del conurbano: miran todas esas plazas, los agapantos y después vuelven a la realidad de su barrio, les falta el pavimento y todo… es hora de discutir estas cosas. En el año 2016 se le dieron a la Ciudad de Buenos Aires un 2,4 de la coparticipación. Convirtieron a Buenos Aires en la ciudad más rica, en un país donde volvió el hambre”, enfatizó. En un discurso de alrededor de 25 minutos, se enfocó en esas desigualdades y pidió: “Es necesario que sepamos por qué no le alcanza la plata a La Matanza, Avellaneda o San Martín, tenemos que saber que a otros les sobra. No es lógica esta asignación tan irracional e inequitativa”, dijo y luego preguntó de forma retórica “¿Por qué algunos viven tan bien y otros tan mal?”.
