El referente social brindó una extensa entrevista, donde analizó la situación social. Además habló de su relación con el kirchnerismo.
El referente social del kirchnerismo, Juan Grabois, brindó una extensa entrevista en el diario La Nación, en medio de la estampida inflacionaria y el ruido cambiario.
“Los problemas de naturaleza social que hay en la Argentina son estructurales. Ni empezaron con Macri, ni se van a terminar cuando Macri se vaya. La situación social en este momento es catastrófica. Doblemente vamos a movilizar y a reclamar medidas al Gobierno, que tiene que resolver la situación hasta el 10 de diciembre. A partir del 11 de diciembre vamos a dialogar con el gobierno que venga y le vamos a exigir lo mismo. El próximo gobierno va a tener poco margen para incumplir con las expectativas del sector que nosotros representamos. En los primeros 100 días tiene que haber medidas muy de fondo”, sostuvo Grabois, describiendo la necesidad de los sectores más postergados.
Consultado por las movilizaciones y la eventual crisis de gobernabilidad, Grabois aseguró: “Lo que genera inestabilidad es lo contrario, es no movilizar. En el Gobierno saben perfectamente que nosotros no somos chisperos que queremos prender fuego todo. Saben que no queremos que estalle la crisis en la Argentina. Por eso canalizamos la bronca que tiene el pueblo a través de un mecanismo democrático, que es la protesta social. Prefiero un millón de veces que esos compañeros se estén manifestando en la 9 de julio y no saqueando un supermercado. Porque eso ya lo vi en el 2001″.
El referente social, quien hoy apoya la candidatura de Alberto Fernández, volvió a reiterar que no es kirchnerista: A Cristina la conozco hace un año y medio. Nunca fui kirchnerista. No lo fui cuando tenían el poder. Y no lo soy ahora. Hasta este año nunca había militado en política partidaria. Mi vínculo con Cristina tuvo que ver con la persecución judicial de la que ella es víctima, que no tiene nada que ver con los hechos de corrupción graves que sucedieron durante su gobierno. A mí jamás se me ocurrió negarlos. Siempre dije que me resultaba repugnante que dirigentes que levantan la bandera de los trabajadores y de los pobres se enriquezcan y vivan como sultanes mientras otros padecen. Y eso no puede volver a pasar. Pero los ataques a Cristina no tuvieron que ver con eso. Tuvieron que ver con una decisión de destruir a una fuerza política que era muy importante para construir este frente. Después tengo un montón de críticas a su gestión”.
