El Jefe de Gabinete porteño aseguró que la crisis económica no frenó el plan de obras en la Cuidad.
En menos de 30 minutos, el jefe de Gabinete de ciudad de Buenos Aires, Felipe Miguel, repetirá la palabra “transformación” al menos unas siete veces, una readaptación porteña del uso que el propio Mauricio Macri hace del término “revolución“. Es un recurso lingüístico para hablar de la gestión PRO en educación, en obras públicas, en salud, en transporte.
En una entrevista con Infobae, el funcionario hizo un repaso de las principales obras en curso, coordinadas de manera estratégica para inaugurarse a lo largo de este año electoral, como el Paseo del Bajo: no solo al jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta, esta seguidilla de cortes de cinta le permitirá a Macri dar buenas noticias -porque muchas de estas obras también tienen financiación de Nación- en un contexto de dificultades económicas.
“Se hicieron muchos esfuerzos desde el gobierno para mantener un plan ambicioso y ejecutarlo, y no tuvimos necesidad de frenar ninguna obra”, aseguró Miguel, y advirtió: “Seguimos muy enfocados en la gestión, ya llegará el momento de pensar en las elecciones”.
