El proyecto del oficialismo agrava las penas contra el transporte ilegal, pero apunta principalmente a conductores de la aplicación.
Cada semana, entre 2.500 y 3.000 personas en Argentina se bajan en sus smartphones la aplicación Uber. En pocos pasos, completan una solicitud que les permite ser conductores, utilizando sus propios autos. Y se estima que, en el mismo lapso, otras 45 mil personas descargan la aplicación como pasajeros. Y aunque en la provincia de Mendoza la app fue legalizada -y desde hoy se puede utilizar-, en Buenos Aires continúa siendo ilegal.
Frente a las protestas de los gremios taxistas y a una creciente violencia en contra de los conductores de Uber, la Ciudad sale a marcar la cancha y sube la apuesta. A través de un proyecto de ley de modificación del Código de Tránsito y Transporte, busca elevar las sanciones para esta actividad en particular, y para todas las relacionadas con el transporte de pasajeros.
En el caso de que un agente de transito identifique a un conductor de Uber, podrá retenerle la licencia de conducir preventivamente; y sin necesidad de acarrear el vehículo, lo que implicaba demoras y trabas en los controles. El conductor de Uber podría perder su licencia por entre 7 y 30 días. Antes, la sanción era de 5 a 10 días
Por otra parte, continúa aplicándose una multa que puede llegar a las 10 mil UF (Unidades Fijas), valuadas en $17,85 cada una, por lo que la infracción podría costar $ 178.500.
Otras modificaciones tienen que ver con la inhabilitación de las licencias para todos los conductores de transportes de pasajeros; por ejemplo, por conducir alcoholizados o cruzar una barrera baja. Podrían perderlas por hasta 5 años.
Si bien el proyecto de ley presentado por el bloque oficialista -Vamos Juntos, 34 legisladores sobre 60- abarca a todo el transporte de pasajeros, esta claro que el foco esta puesto en Uber. Las comisiones de Justicia y Tránsito y Transporte firmaron el expediente y lo giraron al recinto de sesiones para que sea debatido el jueves próximo. Con la bancada oficialista alcanza para que sea aprobado, pero el proyecto podría tener mas votos positivos, ya que Unidad Ciudadana (con 8 legisladores del kirchnerismo) también apoyaría la iniciativa.
Desde la Secretaria de Transporte de la Ciudad explican que se busca “hacer más efectivos los controles. Hoy, cuando se detecta alguna irregularidad, los agentes están obligados a retener y acarrear el vehículo. Esta claro que esta logística no es eficiente. Una vez votada la ley, el agente no estará obligado a esperar que una grúa se lleve el vehículo; sino que retendrá la licencia del conductor que, como sucede ahora, tendrá que presentarse en las próximas 72 horas a solucionar su situación”.
Y se reforzarán otras sanciones: “Hoy participar de una picada es una falta severa, igual que cruzar una barrera baja o conducir alcoholizado. La modificación que se propone en el Código es que se inhabilite por hasta 5 años a estos conductores. Y también se propone suspender la licencia entre 7 y 30 días a quienes circulen a mas de 20 kilómetros por encima de la velocidad permitida o que lo hagan por las vías exclusivas del Metrobus”.
“El proyecto no tiene nombre ni apellido. Nosotros no podemos legislar contra alguien o algo en particular. Apunta al transporte ilegal en general: sean remises, taxis, pero también ómnibus o camiones”, aclaró Daniel Presti, legislador por Vamos Juntos y presidente de la Comisión de Justicia. “Las sanciones son gravosas, porque es necesario transmitir el mensaje de que no es lo mismo cumplir con las normas que no hacerlo“, dijo Presti.
Desde Uber dijeron que el proyecto “premia la violencia. Está en línea con los reclamos de quienes celebran en redes sociales las agresiones y quema de autos. Parece más orientado a contentar a los violentos que a escuchar a todos los que quieren que este gobierno mire para adelante. Es hora de cambiar, de debatir reglas claras para todos y respetar a la Justicia, que en todos los casos ha respaldado una nueva forma de movilidad. En la Argentina quedó demostrado que con voluntad política se puede debatir la movilidad y la tecnología. Cuando Buenos Aires abra un diálogo participativo a la luz del día, nosotros vamos a estar ahí. Hasta ahora, la única salida que se nos planteó en cada reunión fue dejar sin oportunidad de ingreso a miles de socios conductores”.
El tratamiento de esta ley se da en un contexto de escraches, violencia y vandalismo por parte de los “caza Uber”, vinculados a taxistas que se manifiestan en contra del uso de esta aplicación en la Ciudad. Como presidenta de la Comisión de Transito y Transporte, la legisladora Cristina García de Aurteneche, le dijo a Clarín: “Todos sabemos que muchas veces los vecinos utilizan algún tipo de transporte sin saber que no cumplen con los requisitos legales. Los peligros que acarrea esta situación nos obliga a sumar esfuerzos para impedir que funcionen en la ilegalidad”, sentenció.
