El debate por la legalización del aborto no vino sola. El activo rol de la Iglesia en dicha discusión, disparó una demanda que estaba solapada. Miles de antiguos fieles se interesar por renunciar a la iglesia católica. El próximo sábado habrá mesas a partir de las 14 hs en Callao y Corrientes. Cómo hay que hacer.
La ola verde que tiñó el país en los últimos meses en el contexto del debate por la legalización del aborto ha abierto una nueva ventana y se representa con un nuevo color: el naranja. La palabra clave que explicaría el nuevo debate es “apostasía” que no es otra cosa que la separación del Estado de la Iglesia.
El intenso debate por el aborto colocó a la iglesia en un rol activo a la hora de hacer lobby con los diputados y fundamentalmente con los senadores nacionales, que representan a las provincias, para que finalmente la ley que obtuvo media sanción en diputados no saliera y perdiera su estado parlamentario.

El menú de opciones barajado por la Iglesia para presionar a los legisladores nacionales incluyó el retiro del apoyo para el escenario electoral el año próximo. Es sabida, la impronta católica que tienen algunas provincias argentinas, fundamentalmente las del norte, aunque no deje de llamar la atención los siguientes datos: dos de los tres senadores por la Capital votaron negativamente, y el cumplimiento de la ley de Educación Sexual Integral en la Ciudad es deficitario, según un informa de la Auditoría porteña. A priori, hay quien pudiera suponer la Ciudad de Buenos Aires y su carácter cosmopolita mostraría una dirigencia más permeable a la legalización del aborto, pero los datos son incontrastables.
Caprichos del destino, la peregrinación que miles de feligreses realizan a San Cayetano para pedir por trabajo año tras año, fue un día antes del debate en el senado. Allí, el arzobispo de Buenos Aires, el Cardenal Poli aprovechó la ocasión para marcar con mayor potencia la posición de la Iglesia: “El aborto nunca es la solución”, exhortó desde el púlpito.
¿El divorcio de la Iglesia con el Estado?
En línea con la idea de separar, Estado e Iglesia, el legislador nacional por la provincia de Buenos Aires, Alejandro Echegaray, confeccionó un proyecto de ley para que el conjunto de los argentinos deje de financiar con las arcas nacionales a la institución, cuya cabeza máxima a nivel global es nada menos que Francisco. El proyecto tiene varias semanas aunque su debate dista de ser inmediato por el momento.
En solo dos días:
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Más de 25 mil búsquedas de cartas para apostatar
Nos desbordo un poco el tema.— Apostasía Colectiva (@ApostasiaAr) August 11, 2018
A pesar de que el Estado argentino se consagre “laico” en su constitución, aún hoy el credo católico sigue siendo financiado en su gran mayoría por el Estado Nacional. Toda una paradoja.
Ya el pasado 8 de agosto, en medio del debate en la cámara de senadores, en el sector “verde” que apoyaba la legalización del aborto se podía ver una nutrida cantidad de pañuelos naranjas que simbolizan el nuevo debate.
La Coalición Argentina por un Estado Laico (CAEL), lanzó una campaña para recolectar firmas en busca poder llevar adelante la iniciativa. En las calles aledañas al Congreso de la Nación, se podía ver durante el debate en el senado, la recolección de firmas para dar impulso a la iniciativa.
En la misma línea, también circula en redes sociales un modelo de carta, para llevar a la diócesis más cercana del firmante.
¿Será ley?
Señor Arzobispo/Obispo ……………………………..
Yo, …………………………………………………………………………………………., con D.N.I. número ………………….. ………………………, constituyendo domicilio en ……………………………………………………………………………….. de la localidad/ciudad de …………………………………………………………………………, bautizada/o en la localidad/ciudad de ……………………………………………………………… el día ……… de ………………………….. del año ……………….., me dirijo al Sr. Arzobispo en su carácter de responsable de los archivos de registros bautismales de la República Argentina, y en atención a los deberes y atribuciones que le confieren los cánones 381.1 y 393 del Código de Derecho Canónico, con el objeto de solicitarle se sirva ordenar que todo registro registro relativo a mi persona actualmente mantenido por la Iglesia Católica Apostólica Romana sea eliminado de inmediato, y que dicha institución se abstenga de establecer en el futuro cualquier nuevo registro referido a mi persona si no mediara expreso consentimiento de mi parte.
El derecho a elegir libremente religión o creencia está garantizado en el Artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas (A/RES/217 A (III) del 10 de diciembre de 1948) y en el Artículo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de las Naciones Unidas (A/RES/2200 A (XXI) del 16 de diciembre de 1966) que, conforme al ordenamiento jurídico argentino y de acuerdo con el Artículo 75 inc. 22 de nuestra Constitución Nacional, tienen jerarquía constitucional. Esta garantía “… protege las creencias teístas, no teístas y ateas, así como el derecho a no profesar ninguna religión o creencia” (cfr. Comité de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, CCPR General Comment No. 22: Article 18 (Freedom of Thought, Conscience or Religion), 30 de julio de 1993, CCPR/C/21/Rev.1/Add.4, punto 2) y necesariamente implica el derecho a reemplazar por otra la religión o creencia que actualmente profese una persona o adoptar una visión atea (Ibid., punto 5).
En ejercicio de este derecho inalienable, en plena conciencia y con entera libertad, he resuelto que no deseo pertenecer a la Iglesia Católica Apostólica Romana, ni estar viculado a ella de manera alguna, ni autorizar a esa institución a que lleve registro alguno sobre mis creencias.
Como el Sr. Obispo sabe, la Ley 25.326 protege los datos personales asentados en archivos, registros, bancos de datos, u otros medios técnicos de tratamiento de datos, informatizados o no, y considera datos personales sensibles, entre otros, a aquellos que revelen las convicciones religiosas, filosóficas o morales de las personas. Estos datos sensibles gozan de especial protección, a punto tal que la formación de registros que almacenen información que directa o indirectamente los revele está expresamente prohibida (Art. 7 inc. 4); una excepción especial permite a la Iglesia Católica y a otras instituciones religiosas llevar registro de sus miembros. Ahora bien, no siendo ya miembro de la citada Iglesia, condición que manifiesto y ratifico por la presente, la excepción especial mencionada deja de tener vigencia respecto de mi persona, por lo que corresponde de pleno derecho la enmienda del registro correspondiente.
Esta enmienda no puede ser otra que la eliminación total e inmediata de toda constancia registral, en primer lugar porque habiendo dejado yo de ser miembro de la Iglesia los datos del registro pierden su finalidad y deben destruirse (Art. 4 inc. 7), en segundo lugar porque mantenerlos implicaría una falsedad, y final pero fundamentalmente por el derecho de supresión que me asiste conforme al Art. 16 inc. 1 de la citada norma legal. En consecuencia, estimaré que en el plazo legal de cinco días haga suprimir todo registro sobre mi persona que actualmente se halle bajo responsabilidad de la Iglesia católica en la República Argentina, bajo apercibimiento de iniciar las acciones de protección de datos personales a las que ha lugar por derecho.
Estimaré asimismo que, realizada la supresión, se me notifique por escrito al domicilio arriba constituido sobre la conclusión del procedimiento. Sirva la presente de formal notificación conforme al Art. 16 inc. 2 de la Ley 25.326.
Saludo al Sr. Arzobispo muy atentamente,
Firma: …………………………………………………..
Aclaración: …………………………………………….
D.N.I.: …………………………………………………..

