La ministra de Educación de la Ciudad abandonó la postura de no dialogar luego de cuatro semanas de medidas. Era una de las exigencias de los alumnos, que, luego, marcharon al centro.
A cuatro semanas de iniciado el conflicto por la reforma educativa en colegios secundarios de la Capital Federal y su réplica en la toma de varios establecimientos; hoy se dio el primer contacto y diálogo formal entre las partes en disputa: el ministerio de Educación porteño y los estudiantes.
La titular de la cartera, Soledad Acuña, recibió pasado el mediodía a los principales referentes de los centros de estudiantes de los casi 30 colegios se que encuentran tomados. A la salida de la reunión, que tuvo lugar en la sede de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad, la ministra dijo: “Todos coincidieron en que hay que reformar la secundaria. Los invité a seguir trabajando con ellos en reuniones más chicas a partir del lunes, en el ministerio”.
“Esperamos a que todos los estudiantes entiendan que la educación pública se defiende con las puertas abiertas, y cuando uno toma una medida de fuerza las partes no se pueden escuchar”, agregó. Luego, pidió: “Levanten las tomas. Dejen que sus compañeros y estudiantes puedan ir a la escuela. Le pido a los padres que nos acompañen”.
Acuña no escatimó en críticas político partidarias en las tomas y acusó directamente al impulso desde sectores del “kirchnerismo y partidos de izquierda”. Incluso aseguró que “hay gremios financiándolos”.
En paralelo, los estudiantes marcharon hacia el centro para hacer más notorio el rechazo al proyecto ‘Nueva Secundaria –que se aplicaría en 2018- que implica, entre otras cosas, la obligatoriedad a realizar prácticas laborales no remuneradas en empresas e instituciones.
