Desde el ejecutivo porteño aseguraron que habrá “intervención policial”, en los casos donde las protestas susciten “violencia”.
Los tiempos de la “tolerancia” a los piquetes en la ciudad parecen haber llegado definitivamente a su fin. Días después del violento desalojo de los manifestantes de Quebracho y otras agrupaciones de izquierda que bloqueaban la avenida 9 de Julio, el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Martín Ocampo, afirmó ayer que habrá “intervención policial” en casos de protestas que intenten generar “intimidación y violencia” en el territorio porteño.
“Nadie va a pedir empleo, a pedir aumento en planes sociales con 20 gomas. Eso supone cierto plan y cierta organización”, dijo Ocampo para justificar la reacción policial. La Casa Rosada aplaudió la disolución del piquete, que varios funcionarios adjudicaron a sectores del kirchnerismo.
“Si hay alguna posibilidad de solucionar con diálogo, vamos a apostar a solucionar el tema conversando”, afirmó Ocampo, aunque dejó en claro que en casos en los que haya “intimidación y violencia cuyo objeto sea solamente generar violencia” habrá “intervención policial”.
