Politica

Nicolás Trotta: “La universidad tiene que marcar posiciones para que el gobierno no afecte los intereses de los trabajadores”

El rector de la UMET habló con La Noticia Web sobre la coyuntura del país en este año electoral, y sobre la situación del peronismo.

Por Agustín Cesio

Hablemos de la casa de estudios, y de cómo llega a ser el rector.

La UMET es un proyecto del SUTERH. Hace 15 años proyectaron ser la primera organización sindical que tenga una universidad. Sin embargo, en la génesis de este proyecto educativo se involucraron 50 organizaciones sindicales, que al día de hoy lo siguen sosteniendo. Víctor Santa María, con quien tengo una relación personal desde hace más de 20 años, nos convocó a Daniel Filmus y a mí hace 6 años para lograr que esta se apruebe. Tras ser un año secretario académico, desde hace cuatro me desempeño como rector.

Están promocionando 2 nuevas carreras en el departamento de economía: un profesorado y una licenciatura. ¿Qué se proponen?

Tenemos la responsabilidad de profundizar el derecho a la educación universitaria. Hacer efectivo el ingreso y que el laburante acceda a un título universitario. Tenemos que reconocer la diversidad y el capital educativo con el que vienen nuestros estudiantes, para luego brindar herramientas que les permitan transitar una carrera. Eso nos hace una universidad diferente. Debemos jugar un rol en la generación de conciencia en los trabajadores, para que defiendan y garanticen sus derechos y participen en la discusión del modelo de sociedad que queremos para la Argentina.

En esa sintonía podemos inscribir actividades como la jornada de análisis de la modificación del régimen de las ART, y la presentación del nuevo índice de la inflación de los trabajadores.

En todo momento político la universidad tiene la obligación de marcar posiciones para que las decisiones de gobierno y del capital no afecten negativamente los intereses del mundo del trabajo. Por eso el proyecto de la Facultad de Economía, porque discutir la economía es discutir la sociedad que queremos construir. También tenemos la Facultad de Pedagogía, diseñada con CTERA Y SADOP, porque un eje sustantivo para mejorar la educación es la instancia de formación docente. En la misma dirección va el Instituto Estadístico de los Trabajadores, como así también el Observatorio de Deuda Externa que dirige Arnaldo Bocco. Cada una de estas iniciativas implica una toma de posición que permite dar herramientas a los dirigentes sindicales, a los legisladores, intendentes y gobernadores del campo progresista y popular, para implementar políticas y defenderse frente a medidas que está tomando un gobierno de corte neoliberal.

Semanas atrás presentaron el nuevo índice de inflación. Compartió panel con una pluralidad de sectores gremiales. ¿Es un objetivo aportar al proceso de reunificación que se viene dando en las centrales de trabajadores?

Fue importante la foto con el secretario sindical de la CGT, Héctor Daer; Hugo Yasky de la CTA y la adhesión de la CTA Autónoma; la presencia de Sonia Alesso, secretaria general de CTERA; y Sergio Palazzo de la Corriente Federal Sindical. Fue una síntesis de la unidad del movimiento obrero. El Instituto Estadístico es un espacio colectivo, donde participan organizaciones sindicales, investigadores y el CONICET. Es prioridad, y beneficioso para el movimiento obrero, la creación de nuevo conocimiento y de un espacio que trascienda una determinada coyuntura política.

Hablando de coyunturas políticas, ¿cómo caracterizarías la actual, teniendo en cuenta que es un año electoral?

Asistimos a una gran transferencia de recursos de los sectores populares a los concentrados. El gobierno busca competitividad a partir de la flexibilización de las condiciones de trabajo y la disminución del salario. Ese escenario es el peor que puede transitar el país, se vincula mucho al neoliberalismo de los ’90. Lo que no quiere decir que la Argentina no tenía, al momento de asumir Macri, enormes desafíos por delante. Pero, como durante la Alianza, gran parte de las medidas adoptadas profundizaron la recesión y concentración de riqueza. Estas elecciones son oportunidad de decirle al gobierno que estas políticas ya las sufrimos, y por eso hay que transitar otro camino para que nuestro país recupere distribución de riqueza y oportunidades.

¿Cómo se perfila este escenario electoral?

El gran terreno de disputa es la Provincia de Buenos Aires. El desafío es lograr un peronismo más unido. Quizás el proceso que inaugura las PASO pueda ser una buena instancia para conocer la representatividad de cada sector. Creo que hay una figura excluyente como es Cristina Kirchner. También, está la representatividad territorial que tienen los intendentes. De la confluencia de ambas perspectivas puede surgir una propuesta que derrote claramente al gobierno.

¿Con Cristina como candidata?

Es una decisión de ella. Si uno ve las encuestas, observa que es la candidata con mayor respaldo popular. Algo que se va ver en el proceso electoral es que los argentinos van a comparar como estamos hoy y como estábamos en diciembre de 2015.

¿Eso sería plebiscitar la gestión de Macri?

Si. Lo que no quiere decir que el peronismo no reconozca desaciertos que tuvo la gestión anterior. No solo Argentina vivió el avance de los sectores conservadores. Llego un momento, en América Latina, en que no se tuvo la capacidad de romper ese techo de cristal que nos impide desarrollarnos con equidad. No se logro transformar la matriz industrial ni la integración de nuestra cadena de valor lograr. Creo que el éxito electoral, no solo del plebiscito de la gestión de Macri sino que el peronismo, tiene que ver con construir una perspectiva convocante de futuro.

Es decir, que el peronismo debe lograr una alternativa estratégica que brinde expectativa y futuro a los argentinos.

Sin lugar a dudas. Y ahí, obviamente la candidata que mejor puede representar ese debate es Cristina. Ahora, eso también hay que acompañarlo de una construcción lo más plural posible.

Es de Vicente López, donde gobierna el primo del presidente desde 2011. Después de 6 años de gestión se especula con que puede ser uno de los candidatos bonaerenses de Cambiemos. ¿Cómo ve el distrito?

Siendo que es uno de los más ricos de la Argentina, con el mayor presupuesto por habitante, debería tener un estado mucho más presente, en la calidad de servicios públicos y en la asistencia en prestaciones hoy en manos de la Provincia. Con Vicente López me pasa lo mismo que con la Ciudad de Buenos Aires. Uno no quiere decir que los gobiernos sean malos, pero cuando se compara las obras públicas desarrolladas en la Ciudad con las obras e inversiones con recursos propios de Vicente López, o ve las inversiones de transformación en municipios que no tienen su holgura financiera; se puede decir que Vicente López puede tener una realidad de obra pública e infraestructura acorde a los distritos vecinos.

¿Piensa ser candidato?

Soy parte de un espacio que, tanto en la Ciudad como en la Provincia, acompañará la construcción de una alternativa que no sólo garantice ponerle freno a las políticas de ajuste del gobierno, sino que permita la construcción de un peronismo amplio que garantice una victoria en 2019 en la Nación, la Provincia y la Ciudad. En Vicente López el peronismo debe repensarse, incluyendo a todos los sectores y aprendiendo de gestiones del propio peronismo en gobiernos municipales. Muchos de los intendentes con mejor imagen son del Partido Justicialista, como Gabriel Katopodis, Gustavo Menéndez, Juan Zabaleta o Leonardo Nardini. Ahí hay referentes que pueden liderar procesos de cambio en el peronismo.