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Subte: casi el 30% de la flota tiene piezas con asbesto y se demora el proceso para eliminarlo

Al menos 37 de las 121 formaciones en circulación tienen piezas con material cancerígeno, según el último informe de la CNN.

El subte porteño tiene, según la empresa estatal Sbase, 121 trenes en circulación, de siete marcas diferentes. Las primeras denuncias sobre la presencia de asbesto, material cancerígeno, apuntaron a los CAF 5000 que circulan en la Línea B. Pero otros peritajes detectaron el material prohibido en autopartes de cuatro de esas siete marcas: Mitsubishi, Nagoya, General Electric y Fiat. Son al menos 37 las formaciones de estos modelos que contienen este mineral. Así, advierten que casi el 30% de la flota del subte porteño tiene piezas con material peligroso para la salud.

El dato se desprende de la tercera parte de la investigación difundida por CNN en Español y realizada por la periodista Emilia Delfino. Los 37 trenes con amianto siguen circulando por las líneas B y E. El asbesto ingresa al cuerpo por las vías respiratorias y es especialmente peligroso para los trabajadores que manipulan las autopartes de los trenes.

El subte porteño demandó el 22 de octubre al Metro de Madrid por venderle vagones CAF 5000 con esta sustancia prohibida desde 2001. Sin embargo, Sbase admitió a CNN que la Ciudad no advirtió que desde 2011 contaba con planos de esos vehículos que indicaban la presencia de amianto en los trenes. En las últimas semanas se sumaron otros dos diagnósticos de trabajadores afectados por esta sustancia, por lo que ya suman 13.

La presencia de asbesto en otros coches y líneas además de los CAF 5000 de la B no es una novedad. Por caso, un análisis del Departamento de Geología de la Universidad Nacional del Sur determinó que hay contaminación en las formaciones Nagoya 300 de la Línea C, en las formaciones Mitsubishi de la B y también en la E.

El presidente del metro de Buenos Aires reconoció en una entrevista con CNN que los estudios oficiales obtuvieron el mismo resultado. En el caso de los Mitsubishi, los estudios oficiales detectaron que ciertas autopartes de estos trenes contienen crocidolita, el tipo de asbesto más peligroso, también conocido como amianto azul. Fue hallado en el aislamiento del techo de las cabinas del maquinista y del salón de pasajeros, según los documentos a los que accedió CNN.

Los Nagoya 300 fueron retirados de la línea C en septiembre. Los Nagoya 5000 continúan circulando. Las autoridades analizarán si éstos últimos contienen amianto, ya que fueron fabricados en la década de 1980, cuando la sustancia era legal.

Los trenes son propiedad de la Ciudad de Buenos Aires. Pero desde 1994 el servicio del metro es operado por la empresa privada Metrovías, que junto a Sbase comenzaron recién el mes pasado a desasbestizar tres vagones Mitsubishi. Restan otros 87 vagones que, mientras tanto, están en circulación en la línea B.

Se tarda unos 15 días en desasbestizar cada tren. El proceso actualmente está paralizado por un conflicto con el gremio, que pide monitorear el trabajo. La Ciudad sostiene que las medidas de seguridad no lo permitirían.

El defensor del Pueblo de la Ciudad, Alejandro Amor, integra una comisión que monitorea la situación y dijo a CNN: “Nosotros notamos demoras en el caso de Metrovías en la atención de los trabajadores para el cuidado de la salud. Con la salud de las personas no se puede demorar. Quien contrae asbestosis -una de las enfermedades respiratorias provocadas por el asbesto- no tiene posibilidad de recuperarse”.