Sociedad

Preocupación por asbesto en escuelas porteñas

Hallaron restos de amianto, una sustancia cancerígena, en cañerías y una caldera.

La comunidad educativa del Instituto de Enseñanza Superior en Lenguas Vivas Juan Ramón Fernández difundió un comunicado para exigir explicaciones al Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires luego de detectar rastros de asbesto en las cañerías del establecimiento. Se trata del mismo material cancerígeno por el que la Ciudad demandó al Metro de Madrid por 15 millones de euros, tras haberle comprado en 2011 vagones de subte en los que se encontró esa sustancia.

Según el comunicado del Lenguas Vivas “el asbesto no estaba únicamente en las cañerías sino que también en una caldera, la cual procedería a removerse en el receso de verano 2020 debido a la complejidad del procedimiento (el cual requiere de un equipo especializado en la remoción y manejo de asbesto, quienes cuentan con protocolos de acción, trajes especiales, mediciones previas y posteriores de presencia del componente, suma precaución debido al peligro que conlleva el traslado de este, y distintas acciones de cautela)”.

Sin embargo –detalla el texto- lo que preocupa es que en el receso invernal de julio pasado la caldera ya había sido retirada, por lo que no descartan haber estado expuestos a restos de la sustancia los últimos meses. El colegio, en Retiro, dispone de tres niveles educativos y diariamente unas 700 personas lo frecuentan, incluyendo niños y niñas. Desde la institución manifestaron su preocupación porque no tienen “la certeza de estar en un ambiente seguro”.

En el mismo escrito destacaron que “la exposición al asbesto fue encontrada peligrosa» y que «la exposición significa encontrarse en un área donde hay asbesto en el aire y no se está protegido y puede causar: Asbestosis, cáncer de pulmón, mesotelioma u otros tipos de cáncer”.

Así, desde la comunidad educativa reclaman certezas sobre si la reparación de la caldera en el mes de julio pasado se hizo con equipos especialistas en la remoción, cómo se manejaron los residuos, si se realizaron las mediciones de aire correspondientes, entre otros puntos. Exigen además certificaciones de la evaluación de la contaminación del aire con posterioridad al retiro. Una vez retirado el asbesto se requiere un lapso de al menos 15 días en los cuales no puede circular gente, y luego de eso, se debe analizar el aire para garantizar que no haya partículas. Algo que a nadie del Lenguas Vivas le consta que se haya realizado, tal como consignó Infobae.

En esa misma línea pidieron “una auditoría con el inspector de seguridad e higiene del gobierno de la ciudad -Edgardo Castro- que constate el estado actual del edificio y que realice las mediciones correspondientes a la presencia de asbesto”. En este marco, este jueves a las 13 en la puerta del colegio (Pellegrini 1515) darán una conferencia de prensa para hacer pública la situación.

Todo esto se da mientras que la Unión de Trabajadores de la Educación denuncia que en doce escuelas porteñas hay presencia del material prohibido, y reclaman su remoción.