¿Lousteau busca su proyección nacional?

Se inauguró una muestra sobre el expresidente Raúl Alfonsín. Que haya sido el principal orador no fue en vano.

Con la presencia del diputado nacional por la Ciudad Martín Lousteau, dirigentes y militantes radicales participaron de la inauguración de la instalación interactiva “Unidad. El desafío. 35 años de democracia” en el Centro Cultural Recoleta, que realiza un repaso por la presidencia de Raúl Alfonsín con imágenes tomadas por el fotógrafo presidencial Víctor Bugge.

Que la presentación estuviera a cargo del líder de Evolución no fue en vano, es que todo indica que desde el radicalismo buscarán posicionar a Martín Lousteau para que compita en una interna con Mauricio Macri en las PASO del 2019.

Si bien Lousteau estuvo acompañado en el escenario por Guillermo de Maya, presidente de la UCR Capital, el reciente afiliado a la UCR fue el principal orador ” Raúl Alfonsín fue el último prócer de la Argentina, y su gesta la última instancia que vivimos como unidad. Su legado fue darnos la democracia en el contexto más frágil y difícil que podía tener una Nación”, dijo el dirigente político.

Cabe recordar que Lousteau en 2015 aglutinó el voto anti-Macri de la progresía porteña de clase media y forzó a Horacio Rodríguez Larreta a un balotaje. El mérito le valió el cargo de Embajador argentino en Estados Unidos hasta 2017 cuando regresó al país para ser electo diputado nacional ante el rechazo del oficialismo a sumarlo a Cambiemos. Pero los tiempos políticos, y económicos, cambiaron en la Casa Rosada y ahora Lousteau se convirtió en un insumo electoral necesario para conservar el voto del radicalismo desencantado y de la desgastada clase media de Cambiemos.

A pesar de transitar su peor momento con la UCR de Cornejo, y también con la Coalición Cívica de Elisa Carrió, desde el gabinete nacional  ya percibieron la importancia de retener a la UCR orgánica dentro de Cambiemos. Es que la dispersión del voto radical significaría la pérdida no sólo de volumen electoral sino de despliegue territorial ya que actualmente Cornejo, Gustavo Valdes y Gerardo Morales -tres de los cinco gobernadores de Cambiemos- son radicales.

El eventual lanzamiento presidencial de Lousteau movería, además, el tablero proselitista en “la Ciudad de todos los argentinos” y  el próximo año habría un nuevo actor político. Matías Lammens ocuparía el lugar que deja Lousteau en el campo del voto “progresista” para evitar que Unidad Ciudadana herede y capitalice ese vacío. El presidente de San Lorenzo ya dejó trascender que se postulará el próximo año, aún no definió a qué cargo, en la Ciudad y ya comenzó gestiones para poder usar el sello del Movimiento de Integración y Desarrollo (MID) en el marco de un frente electoral propio.

Si bien la ambición de Lousteau siempre estuvo puesta en el territorio porteño, desde que es diputado por Evolución -no forma parte del interbloque Cambiemos- está más volcado a la agenda nacional y mantiene contacto fluido con el Ejecutivo. Un claro ejemplo fue cuando Macri lo convocó, en mayo, a conversar sobre economía y en el último recambio de Gabinete, le ofrecieron sumarse como ministro de educación, pero Losuteau lo rechazó para que no caigan sobre su espalda los errores cometidos por el gobierno.

La relación con el oficialismo es compleja. Esta semana, por ejemplo, Lousteau dio quórum y aprobó, aunque con críticas, el Presupuesto 2019 enviado por el Ejecutivo. A su vez, sus legisladores porteños, fueron los únicos junto con la izquierda, que rechazaron el Código Electoral que Horacio Rodríguez Larreta consensuó con la oposición en la Ciudad. Desde Evolución dijeron a Qué que “el error que comete el oficialismo es pensar en el presente”, y asegugan “nosotros somos el futuro” y eso “quedará demostrado en las urnas vayan o no vayan a una interna”.

Su ingreso a la coalición gobernante está atado, dice, a una consigna: “que Cambiemos cambie”. Piden que les garanticen la posibilidad de “tener matices”, “disentir” en ciertos temas y acordar políticas comunes.

En Capital, el oficialismo les concedió lo que pedían la elección pasada: que los dejen competir en una interna. Sin embargo la negociación no avanzó y el radicalismo ya no da por sentado que Lousteau vaya a insistir con la jefatura de Gobierno.

“No es momento para hablar de candidaturas” repiten y señalan el conflicto económico y social que atraviesa el país.

Competir con Larreta por la gestión de la Ciudad, ser el candidato del radicalismo en una interna contra Macri, quedarse en la Cámara baja y esperar que escampe. Son varias las opciones, dependerá de cómo decante el armado electoral.