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Larreta acordó con Lousteau y Santilli resigna sus aspiraciones para 2023

El economista será candidato a Senador. Recién buscará ser jefe de gobierno en 2023. Larreta -con aspiraciones presidenciales ese año- le habría asegurado ser su candidato en la Ciudad dentro de 4 años. Para eso tuvo que pedirle a Santilli que resignara su intención de sucederlo. Un juego de ajedrez que muestra que la pelea Larreta-Vidal para las presidenciales del 2023 ya empezó.

El macrismo en Ciudad de Buenos Aires finalmente tomó forma. Horacio Rodríguez Larreta buscará su reelección en alianza con el espacio de Martín Lousteau. El economista resignó sus aspiraciones a Jefe de Gobierno de porteño pero tendrá una gran vidriera para mostrarse entre el electorado: será candidato a Senador Nacional por la Capital. Su cara encabezará la lista que acompañará las boletas de Mauricio Macri y de Larreta.

Lousteau no acordó con Cambiemos simplemente para no competir en las PASO. Sino que su imagen será relevante para las elecciones locales. Cabe recordar que Lousteau casi le arrebata el poder en 2015 a Larreta. Es decir, la diferencia en la cantidad de votos entre uno y otro no es amplia.

El acuerdo fue entre Lousteau y Larreta. Pero también entre Larreta y Diego Santilli.

Cuando Santilli fue elegido vicejefe de gobierno, su mente apuntaba al 2023: ser el sucesor de Larreta luego de su segundo mandato.

Pero el pacto también incluyó al vice de origen peronista. Como tendrá dos mandatos como segundo de Larreta, Santilli debió resignar sus aspiraciones para 2023. No podrá presentarse como candidato a suceder a Larreta.

El actual mandatario ya dejó reservado ese lugar para Lousteau. Si bien el economista no es un dirigente de su riñón, es el único porteño que le asegura a Larreta una gran cantidad de votos. O es el dirigente que le puede pelear una interna a la otra aspirante, Gabriela Michetti.

¿Para qué quiere Larreta un dirigente ajeno al PRO como candidato en 2023? Para que su boleta traccione la mayor cantidad de votos para la meta final de Larreta: ser candidato a Presidente dentro de cuatro años y reemplazar a Macri en el sillón de Rivadavia. Dentro de ese esquema, Santilli tendría un rol importante en el futuro proyecto nacional de Larreta.

El actual jefe de gobierno tendrá en esa pelea presidencial un rival interno: Vidal, la dirigente con mejor imagen de la política argentina.

¿Todavía Macri no tiene asegurada su reelección en 2019 y sus posibles sucedores ya piensan en el 2023? Sí, de eso se trata la política. De cubrir lo urgente (la caída de la imagen de Cambiemos) pero también de planificar en el mediano plazo.