Politica

El nuevo exabrupto de Carrió

Cada vez que Carrió metía la pata o era acusada por tal o cual tema, los propios salían a defenderla a capa y espada, más allá de su propia defensa.

Quizá los más eufóricos fueron la diputada provincial Maricel Etchecoin y el senador Andrés De Leo, que apenas se animaron a retuitear el flojísimo pedido de disculpas ocurrido un rato después del exabrupto, que habría llegado luego de un nuevo tirón de orejas de la Casa Rosada.

«La palabras sólo puede ser entendidas desde lo espiritual y en el contexto que fueron dichas. En ningún momento celebré la pérdida del Ex Gobernador De La Sota. De los que no creen, no puedo hacerme cargo. No quise ofender a nadie y si lo hice mis disculpas más sinceras», dijo en TW Carrió y replicaron Etchecoin y De Leo.

Por su parte, el presidente de la CC, Maximiliano Ferraro, la defendió fuerte, «el linchamiento en redes, cinismo y operaciones sobre Elisa Carrió es inadmisible. Cuantas otras veces fue objeto de descalificaciones y violencias machistas y nunca nadie repudió o se solidarizó. Hoy fue sacada de contexto, cometió un error y pidió disculpas», arremetió el legislador porteño y su par, Cecilia Ferrero se animó a retuitear la publicación.

Mientras que Claudio Cingolani y Herán Reyes no hicieron alusión a los dichos de su jefa política, sólo retuitearon las disculpas de la líder de la Coalición Cívica en las redes.

Pero el repudio no quedó ahí, es que cientos de usuarios de Twitter que peinan canas recordaron aquel 28 de octubre de 1983, cuando Herminio Iglesias incendiaba el cajón en pleno discurso de Italo Luder.

Quizá Cambiemos gane los comicios cordobeses, quizá no. Pero en caso que la opción sea la segunda, serán muchos los que encuentren entre los culpables a la diputada nacional Elisa Carrió, quien apenas llegada a provincia para apoyar a Mario Negri, se despachó con un increíble «gracias a Dios se murió De la Sota».

Tras las pobres palabras, son muchos los que recuerdan al inolvidable Herminio Iglesias, a quien algunos le endilgan la derrota peronista del ’83. Como es sabido, en la previa de los comicios, mientras Ítalo Luder cerraba la campaña en el Obelisco, Iglesias quemaba una miniatura de un ataúd con el nombre de Raúl Alfonsín, pintado con los colores de la UCR.

Aquella actitud del postulante a la gobernación es comparada por estas horas con las palabras que Carrió pronunció contra el fallecido De la Sota, incluso hay quienes teniendo en cuenta el contexto y la época en la que vivimos, consideran que «lo de Lilita es peor».

«Herminio se habría avergonzado», dijo, sin más, el analista cordobés Gustavo Córdoba: Y en igual sentido se expresó el periodista Fernando Rosso, quien sostuvo que «Carrió es un cajón de Herminio viviente». Por su parte, Edi Zunino señaló que «desde el cajón de Herminio Iglesias no pasaba algo así».