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Cuarentena rota: la clausura del bar en Recoleta que expone el clima social

decenas de jóvenes vulneraron la cuarentena en un bar, el cual debió ser clausurado por la AGC. El episodio marca el clima imperante respecto de las restricciones.

En la noche de ayer, grupos de jóvenes violaron la cuarentena y se juntaron en una cervecería del barrio porteño de Recoleta sin respetar el distanciamiento social y con un aditivo: el no uso de tapabocas.

En ese marco las fuerzas de seguridad debieron intervenir y clausuraron el local. La juntada ilegal se dio en el mismo día en el que se registró un record de contagios desde el inicio de la pandemia, con un total de 7.147 nuevos infectados, perforando la línea de los 7000 contagios.

El hecho tomó notoriedad a través de las redes sociales porque vecinos de la zona filmaron y sacaron fotos de los asistentes, quienes no estaban cumpliendo con las medidas de prevención.

El vicejefe de Gobierno de la Ciudad, Diego Santilli, confirmó que primero intervino la Policía de la Ciudad para dispersar a las personas y, después, la Agencia Gubernamental de Control (AGC) procedió a la clausura del bar.

El nombre del local es “Buller” y está ubicado en las intersecciones de las calles  Junín y Vicente López, frente al cementerio de Recoleta. ”Se pide que vuelva cada uno a su domicilio y si no se tiene que aplicar una multa, pero la Agencia desalojó el bar y emitió una clausura”, contó Santilli en declaraciones.

En esta etapa del aislamiento social, preventivo y obligatorio, en la Ciudad de Buenos Aires los locales están habilitados para la venta por delivery o los clientes pueden pasar a buscar su pedido (take away). En el caso de “Buller”, los encargados del local permitieron que las personas se quedaran consumiendo en la vereda, sin hacer respetar las medidas de distanciamiento social.

La escena vista ayer en el barrio de la Recoleta se comienza a verificar (tal vez de manera menos ostensible) en otros barrios de la Ciudad, en donde el relajamiento de las normas de distanciamiento se vulneran.

En ese marco los contagios siguen aumentando mientras las autoridades miran de reojo con lo que sucede con las camas UTI, que no deben colapsarse sobre todo en el contexto invernal.