Au Íllia
Ciudad

Cómo será la nueva traza de la Autopista Íllia

El Gobierno porteño debió modificar la idea original para correrla hacia la avenida Libertador. Ahora, el primer tramo será al nivel de la calle y recién se elevará en un viaducto para empalmar con el actual peaje.

El plan para desviar parte de la autopista Illia y convertir uno de sus tramos en un parque a 12 metros del suelo está definido. El Gobierno porteño presentó ayer el diseño de la obra, que a fin de mes será adjudicada. El proyecto original planteaba la construcción de otra autopista en altura, más próxima a la avenida del Libertador. Pero, tras críticas de urbanistas y vecinos, el diseño fue modificado. La nueva Illia tendrá parte de su recorrido al nivel de la calle y recién comenzará a elevarse detrás del nuevo Centro de Exposiciones y Convenciones, a la altura de la calle Ayacucho.

La obra se divide en dos tramos. El primero contempla el ensanchamiento de la calle Facundo Quiroga, que tomará parte de la parrilla ferroviaria del Mitre y se convertirá en una avenida. Se extenderá entre Carlos Pellegrini – Cerrito y el Centro de Exposiciones y Convenciones (CEC). El segundo tramo partirá desde allí, donde la avenida tomará altura hasta convertirse en un viaducto que pasará por encima de las vías del tren hasta empalmar con la autopista actual, 300 metros antes de llegar al peaje de Retiro. La Illia nueva se extenderá a lo largo de 1.90 kilómetros y tendrá entre tres o cuatro carriles según el sector.

El objetivo de mover la Illia es evitar que la autopista siga pasando por las Villa 31 y 31 bis, y convertir la porción que surca sus pasillos y casas en un parque público en altura. “Hoy la autopista es una barrera que interrumpe la conexión del barrio y su vinculación con la Ciudad. Sin el traslado de la Illia no hay integración de la 31. Es una condición sine qua non”, enfatizaba ayer el jefe de Gobierno, Horacio Rodríguez Larreta. Su seguridad contrastaba con la pregunta que despertó el plan: ¿Por qué construir una nueva autopista? De todos los puntos planeados para sumar la 31 y 31 bis a la trama urbana -mudanza del Ministerio de Educación porteño, la construcción de viviendas y la revalorización de las actuales- la modificación de la Illia es el que más polémica generó. “Miradas desde arriba, las villas 31 y la 31 bis son terrenos compactos, muy poblados, sin un lugar verde. Este proyecto va a destinar espacio, que antes estaba dedicado a los autos, a la gente”, agregó Diego Fernández, Secretario de Integración Urbana y Social.

Las quejas no sólo fueron de los vecinos de las villas y de los urbanistas que plantearon por qué comenzar con una intervención de tal magnitud en lugar de mejorar la infraestructura actual, sino también de aquellos que viven sobre Libertador e imaginaron un futuro con una autopista en el horizonte, a la altura del tercer o cuarto piso de su edificio. Con el compromiso del Ejecutivo de construir 1.000 viviendas para los vecinos que dejen el bajo autopista, la llegada de cloacas, agua corriente, veredas, calzada e iluminación a las villas -ya hay una manzana terminada- y la negativa a hacer toda la nueva Illia en altura, apareció el consenso. Aunque persisten algunas críticas: “Se habla de correr la autopista para eliminarla como barrera. Pero en el proyecto del Paseo del Bajo, que planea el Gobierno, la Illia tiene su enganche con la autopista ribereña al costado de la villa 31, con lo cual vuelve a generarse una barrera. Ahí, entre la villa y el puerto”, dijo Javier Fernández Castro, quien escribió el proyecto inicial de la urbanización de las villas en 2002.

La modificación de la Illia dará además una configuración vial que incluirá accesos y egresos nuevos. A la altura de Callao, los conductores podrán doblar a la derecha para tomar avenida Del Libertador sentido al este. Mientras que aquellos que quieran tomar Libertador sentido centro/Retiro, podrán hacerlo a la altura de Rodríguez Peña. Los automovilistas que continúen llegarán hasta Cerrito para ingresar luego a la 9 de Julio. En sentido a Provincia, los conductores que vengan por Carlos Pellegrini deberán continuar hasta Del Libertador, donde tomarán la nueva avenida, hoy Facundo Quiroga. También podrán acceder desde Libertad o avenida Callao. Desde ahí, no habrá más accesos y la traza comenzará a elevarse.

En cifras:

6.000. Son los autos que ingresan por hora a la avenida 9 de Julio desde la autopista Illia. Con la traza nueva, planean reducirlos a 2.500. Es porque al correrla al nivel de la calle tendrá más salidas y entradas. Según el plan presentado ayer estarán en los cruces con Callao, Rodríguez Peña, Libertad (que cambiará de sentido) y Cerrito.

$ 1.700.000. Es el costo para montar la autopista nueva: el tramo que corre a nivel de la calle y el viaducto que se elevará por detrás del Centro de Convenciones para empalmar con la actual autopista, a unos 300 metros del peaje de Retiro. Se financiará con un crédito del BID.

Fuente: Clarín. 

“No vamos a cortar la circulación en la Illia hasta que la nueva no esté lista. Programamos que los trabajos terminen en octubre de 2018”, dijo el ministro de Desarrollo Urbano y Transporte, Franco Moccia, a Clarín. La iniciativa de mover la autopista, desde la avenida 9 de Julio hasta el peaje de Retiro, fue impulsada el año pasado en la Legislatura por el Gobierno porteño. En diciembre, la traza nueva se convirtió en ley con 35 votos a favor y 19 en contra.

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